El mes pasado se conmemoró el Día Mundial del Urbanismo, una oportunidad para repensar la planificación de las comunidades sostenibles. El concepto se encarga de planificar para mejorar la calidad de vida de las personas. Sin embargo, lo anterior implica la colaboración de los habitantes, pues de otra manera no es posible mantener la ciudad limpia, ordenada, saludable y bien cuidada.
En el plan de la urbe destacan ciertos objetivos. Aumentar el número de parques y zonas recreativas, descongestionar las zonas superpobladas, mejorar la red de transporte publico, disponer barrios según criterios estéticos y funcionales, disminuir la contaminación del aire y del agua, facilitar el acceso a los centros de educación y sanidad, entre otros.
Esto es importante porque, por ejemplo, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la Organización de las Naciones Unidas, al revisar las perspectivas de la población urbana mundial, indica que las ciudades del planeta absorberán el crecimiento universal en los próximos cuarenta años. Uno de los puntos del plan, igual de importante que los demás ya citados, es la seguridad. En este sentido, existe un organismo dependiente de la Organización de las Naciones Unidas que cuenta con un plan de Acción 2013-2016, el cual prevé organizar la información sobre las estrategias de seguridad que han funcionado en diferentes ciudades del mundo, crear un índice sobre seguridad urbana, proponer la formación de un fondo de Naciones Unidas para la seguridad de las ciudades, y estimular a las que obtengan los mejores resultados.
El programa fue puesto en marcha por Naciones Unidas-Hábitat en 1996, ante la necesidad de contener la violencia urbana por medio de estrategias de prevención. Impulsa compromisos y enfoques de la Agenda Hábitat en esta materia, y reconoce la responsabilidad de las autoridades locales en prevención del crimen, además, contribuye con la Campaña de Gobernanza Urbana. Afortunadamente en nuestras ciudades este problema no es considerable, y pese a que hay incidencia delictiva, es menor.
Todos los puntos del plan de la urbe sostenible cuentan con acceso a asesoría por parte de organismos internacionales, con el fin de que esta forma de coexistencia pueda sostenerse en el futuro y no vaya al colapso. Y en todos se destaca la importancia de la planeación para obtener un resultado. Por eso la relevancia del Día Mundial del Urbanismo.
En lo que al país se refiere, durante el último medio siglo ha aumentado el flujo migratorio del campo a las ciudades, por lo que ha dejado de ser predominantemente rural para ser hoy principalmente urbano, con nuevos retos para las autoridades responsables.
Como se recordará, hace tres años se aprobaron reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, una de las cuales creó la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano. Por ello, a esta dependencia se le transfirieron responsabilidades en materia de asentamientos humanos que antes eran competencia de la Secretaría de Desarrollo Social.
La dinámica actual muestra una acelerada expansión de los centros de población urbana, en las ciudades y las metrópolis, lo cual se considera motivo de la atención de los gobiernos y también de las legislaturas, todos llamados a trabajar junto a la sociedad para tratar de propiciar condiciones de armonía, orden y sustentabilidad.












