Media docena de países latinoamericanos han pedido ayuda a Estados Unidos para “resistir la coerción económica” de China, afirmó este miércoles el subsecretario de Estado para el crecimiento económico, energía y medio ambiente, José W. Fernández.
El funcionario hizo un balance de la administración demócrata cuando faltan menos de dos meses para que el presidente electo republicano, Donald Trump, asuma el cargo.
Durante los cuatro años de mandato del demócrata Joe Biden el tema de China “ha sido fundamental no solamente porque muchas de las cadenas de suministro corren a través de ese país sino por temas de coerción económica”, afirmó Fernández en rueda de prensa virtual.
“Hemos trabajado con otros países para resistir la coerción económica que hemos visto por parte de China cuando algunos […] quieren tomar decisiones que van en contra de los intereses” del coloso asiático, añadió.
Según Fernández, “más de 12” naciones han acudido al Departamento de Estado a pedir ayuda para “prepararse para resistir esa presión” pero “no quieren que sus nombres sean públicos”.
El gobierno estadounidense ha seguido una regla: la seguridad económica y la nacional suelen ir de la mano.
“Nos dimos cuenta muy pronto […] de que no podíamos resolver los problemas solamente usando nuestros recursos sino que teníamos también que incorporar a nuestros aliados, muchos de ellos en América Latina”, explicó el subsecretario nacido en Cuba.
Estados Unidos, señaló, cuenta con “dos ventajas competitivas”: sus aliados y el sector privado.
Las cadenas de suministro han sido una prioridad en sectores como los semiconductores, los minerales críticos o los productos farmacéuticos.












