De víctima a victimario. El pequeño Aedes aegypti adquiere el virus del dengue y este rápidamente circula a sus anchas en el minúsculo organismo del mosquito a través de la hemolinfa, el fluido análogo a la sangre de los vertebrados. La infección persiste en la mayoría de sus tejidos durante toda su vida, dándole una nueva misión: transmitir la enfermedad a los humanos.
En el laboratorio de Humberto Lanz, director de Infección e Inmunidad del Centro de Investigaciones sobre Enfermedades Infecciosas (CISEI) del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), los mosquitos no se matan de un manotazo, sino se convierten en el principal objeto de estudio.
El estudio detallado de la fisiología de estos organismos los ha llevado a investigar por más de una década su respuesta inmunitaria con resultados muy interesantes. “Hemos logrado demostrar que los mosquitos tienen la capacidad de recordar eventos previos. Es decir, podemos modificar su respuesta inmune para que ya no transmitan enfermedades como dengue, zika y chikungunya”.
La memoria inmunológica también se conoce como respuesta adaptativa. Los mosquitos tienen un ciclo de vida que incluye una fase acuática, en la cual las larvas crecen en agua, pero cuando son muy pequeñas pueden “vacunarse” para que puedan resistir la infección de dengue ya adultas.
Lanz subraya que la convivencia que el ser humano tendrá con los insectos, y particularmente con los mosquitos, será cada vez mayor debido al deterioro de la naturaleza y los procesos que condiciona el cambio climático, cuyos modelos indican que habrá mayor presencia de insectos vectores, los organismos vivos encargados de transmitir la enfermedad.
Del laboratorio a la aplicación
Los estudios sobre respuesta inmunitaria en el Aedes, realizados en el CISEI, están listos para probarse más allá del laboratorio. Lanz explica que esto se podría realizar mediante los servicios de salud, como lo hacen, por ejemplo, con el abate, que es un larvicida distribuido de casa en casa en las áreas con dengue. En Veracruz, Jalisco, Chiapas, Oaxaca y Puebla se registran 72% de los casos confirmados en el país.












