La Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), recibió este miércoles siete solicitudes más de aspirantes para ocupar la titularidad de la Auditoría Superior de la Federación, entre ellos acudió el exauditor de Gasto Federalizado, Emilio Barriga, quien dijo que confía en que “no habrá influyentismo en el proceso” y rechazó el modelo de relección prevista en la ley.
Emilio Barriga, se registró ante la Unidad de Evaluación y Control de la Comisión de Vigilancia de la ASF, para participar en el proceso para elegir al nuevo titular del ente fiscalizador, ante la conclusión del periodo del actual auditor superior, David Colmenares.
Detalló que en su plan de trabajo propone modernizar a la ASF, para que todas sus áreas aumenten su productividad, porque en la actualidad hay un desequilibrio entre las auditorías que se realizan a los recursos ejercidos por las entidades federativas y el gobierno federal.
“Yo creo que los números hablen por sí mismo, el 85 % de las auditorías de la Auditoría Superior de la Federación son en materia de gasto federalizado (…) creo que en las otras áreas se puede hacer un esfuerzo todavía importante, no enfocarnos solamente en el área de gasto federalizado, sino generalizar este proceso de modernización tecnológica y digital que se hizo en esta área, hacia todas las demás áreas de la Auditoría Superior de la Federación”, dijo.
Aunque dijo estar confiado en que “hay piso parejo” en el proceso para elegir a un nuevo titular de la ASF, también señaló que “la Auditoría Superior de la Federación no es de grupos, no es de amigos, no es de una persona. Yo lo que ofrezco no es continuidad (…) yo lo que propongo es una Auditoría Superior de la Federación moderna, ejemplar”.












