Durante 24 horas, ayer 25 universidades y 45 sindicatos universitarios se fueron a paro para protestar por la falta de presupuesto y para demandar el rescate de las nueve universidades que se quedaron sin recursos para enfrentar el pago de salarios de sus trabajadores. Se trata de 100 mil trabajadores que suspendieron actividades, de acuerdo con los organizadores.
“Esto creció de manera extraordinaria, con muchas universidades que no tienen problemas financieros en términos presupuestales, pero se suman a estas demandas”, dijo el secretario general de la Confederación de Trabajadores Universitarios (Contu), Enrique Levet Gorozpe, que impulsa el paro.
La Contu demanda “de manera urgente” la solución al problema de pago de la nómina de los últimos meses, puesto que hay instituciones que desde agosto no han podido recibir el pago de nómina, así como recursos para enfrentar las obligaciones de cierre de año.
Las universidades que se encuentran en crisis y que participan son autónomas de Nayarit, Zacatecas, Morelos, Tabasco, Oaxaca, Michoacán, Estado de México, Sinaloa y Chiapas.
Adicionalmente se sumarán al paro en Veracruz, Campeche, Chihuahua, Colima, Tamaulipas, Baja California, Hidalgo, Puebla, Guerrero, Yucatán, Universidad de Guadalajara, Sonora, Guanajuato y Querétaro.
El paro tiene como propósito exigir al Gobierno Federal que “rescate” a las nueve universidades estatales que se encuentran en crisis financiera y que, en algunos casos desde agosto, no han podido pagar su salario ni prestaciones a sus trabajadores.
El secretario general de la Confederación Nacional de Trabajadores Universitarios (Contu), Enrique Levet Gorospe, dijo que el problema se resolvería si el Gobierno Federal entregara recursos adicionales a las universidades.
“Las autoridades de las universidades les están diciendo a los trabajadores que a partir de tal quincena no se les va a pagar porque no alcanzan los recursos.
No queremos hacer paros pero no vemos claro que haya una solución a los problemas y no vamos a dejar que el agua nos llegue al cuello como el año pasado”, dijo.
Después de realizar los ahorros institucionales a los que obligó la SEP, nueve universidades públicas del país enfrentarán a finales de año un pasivo acumulado de 16 mil 677 millones de pesos, que les impedirá pagar nómina y operar, advirtió la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies) en un diagnóstico que entregó a la dependencia federal.
Se trata de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, las universidades autónomas del Estado de México, Morelos, Nayarit, Sinaloa, Zacatecas y Chiapas, las que «experimentan problemas financieros críticos que ponen en riesgo su operación”.
El rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Juan Eulogio Guerra, reconoció que algunas de las instituciones ya comenzaron a enfrentar dificultades para pagar la nómina.












