Veterano deportado clama su perdón

“No les importó que haya servido honorablemente al país”: Erasmo Apodaca. NTX
“No les importó que haya servido honorablemente al país”: Erasmo Apodaca. NTX

El veterano militar de Estados Unidos, Erasmo Apodaca, consideró que el perdón recibido por parte del estado de California y al que aspira por las autoridades federales de ese país, es sólo un acto de justicia y de hacer lo correcto.

Durante el evento en el que él y otros dos veteranos excombatientes de las fuerzas armadas de Estados Unidos recibieron el documento que les otorga el perdón en California, Apodaca platicó acerca de sus vicisitudes.

Luego de casi 20 años de su deportación por parte de las autoridades estadunidenses, Erasmo tuvo que acomodar su vida en Mexicali, en un país en el que poco conocía, pues sus padres habían emigrado a Estados Unidos cuando él era menor de edad.

Una forma de lograr la ciudadanía estadounidense era servir por tres años en las fuerzas armadas y él lo hizo durante cuatro años en Kuwait, en el conflicto denominado “Tormenta en el Desierto”, pero una omisión de su parte y un decreto lo dejó inconcluso.

Luego de asimilar las emociones que le dejaron este sábado, por una parte la vista de siete congresistas estadunidenses y por otra el documento de perdón en California, Erasmo platicó acerca de sus impresiones.

No completar el trámite de su ciudadanía, el decreto emitido en la administración de Bill Clinton para quitar las facultades a los jueces en cuanto a las deportaciones y una felonía, menor, pero felonía al fin, fueron los ingredientes para su deportación.

“No les importó que haya servido honorablemente al país, que haya ido a una guerra para pelear por el país, cometes un error y te aplican el castigo”, señaló en cuanto a la expulsión de ese país por el que expuso su vida en la guerra en Medio Oriente.

Erasmo no ocultó su emoción al hablar del tema, pues desde su apreciación, se trata de un acto de justicia, considerando que cuando cometió la felonía pagó con cárcel por ella, pero la omisión de completar su trámite le costó salir del país.

La de él es una situación similar a la de los excombatientes que se han refugiado en el Albergue de Atención para Veteranos Deportados en Tijuana, que han tenido que batallar para salir adelante y lograr una economía que saque a su familia adelante.

Para Erasmo, la situación se tornó difícil, pero echó mano de lo que tenía: conocía perfectamente el idioma inglés, lo mismo que el español, así que en Mexicali cumplió la preparación académica requerida y se convirtió en un maestro de inglés.

Sin embargo, insistió que no se trata de si los veteranos en México están bien o están mal, “se trata de justicia, que se haga lo correcto” y retomó que se trata de personas que arriesgaron sus vidas para defender los símbolos patrios de un país que luego fue ingrato.

Aunque para él las cosas se le facilitaron y puede dar clases del idioma inglés en escuelas preparatorias y universidades, hay un sinfín de derechos de los que por su estatus de deportado están fuera de su alcance; a eso se refiere con el término justicia.