Lo hacen constantemente los choferes del transporte colectivo, principalmente, cada vez con más agresividad, contra cualquier otro conductor del mismo transporte público o de vehículos particulares. No hay estadísticas sobre cómo incide en el número de accidentes automovilísticos, pero constituye ciertamente un factor de alto riesgo. Se trata de una práctica que consiste en que cuando el agresor vial va en carril de baja y tiene adelante bloqueado su propio carril, adelanta una parte de su carro y cierra el paso al que va en el de alta. Sucede en todas las avenidas y calles de la ciudad de Tuxtla en las que pueden circular dos autos en un mismo sentido.
Es una práctica tan peligrosa como abusiva, y refleja la falta de educación vial de la mayoría de conductores de vehículos en la ciudad. Eso debe llamar la atención de Tránsito con el propósito de aplicar sanciones severas. No sólo es una conducta de choferes del transporte colectivo, sino de automovilistas particulares.
Pero no es el único ejemplo de la mala educación vial que persiste en la ciudad. Hay taxistas que adelantan a un conductor para luego desviarse a la derecha o izquierda para tomar otra calle, sin direccionales. Son muchas las conductas irresponsables que se observan todos los días, y son también causa del elevado número de accidentes.
Manejar a la defensiva, es uno de los consejos de la autoridad, sin embargo eso es insuficiente. Es necesario que los agentes encargados de la vialidad en la ciudad pongan orden en una ciudad en la que manejar se ha convertido en actividad de alto riesgo.
Sin embargo, la ciudad capital es sólo uno de los sitios en que falta cultura vial. Las demás ciudades de Chiapas son también escenario de accidentes. El instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática ha contabilizado en éstas más de 2.1 mil hechos de tránsito con saldo de víctimas fatales en un año. Los saldos trágicos se incrementan los fines de semana. Las poblaciones con mayor incidencia son Tapachula, Tuxtla Gutiérrez, Comitán, e incluso una cabecera relativamente pequeña como es Las Margaritas. Juntos, estos municipios acumulan el 36 por ciento de las víctimas mortales.
Lo anterior es un problema que a su vez crea otro tipo de situaciones críticas en las familias que ven alterado un precario equilibrio económico. En las páginas de los periódicos queda la evidencia, todos los días, de estos hechos que, sin embargo, son evitables con precaución.
De acuerdo con el tipo de accidente, el de mayor número de víctimas fatales es la volcadura, con un saldo de 27 personas muertas, el 22 por ciento. Luego se halla la colisión con objeto fijo, con 22 fallecidos, el 18.5 por ciento.
Aparte se mencionan el accidente en motocicleta y el atropellamiento de peatón que acumulan más del 30 por ciento de los fallecidos. Frente a esos resultados y ante lo que se ve todos los días en esta ciudad, sería necesario que Tránsito municipal tuviera una estrategia para reducir las prácticas de riesgo al volante.
No se trata sólo de los automovilistas, pues los que conocen de tránsito y vialidad citadinas, indican que quienes resultan más perjudicados en este tipo de accidentes son los sectores vulnerables de la sociedad, es decir, transeúntes, ciclistas y motociclistas, que representan una tercera parte de las víctimas de estas conductas irresponsables.












