Al menos cinco personas han muerto y decenas más resultado heridas a causa de los violentos vientos de hasta 140 kilómetros por hora, que han afectado a países del norte de Europa, donde han derribado árboles e interrumpido servicios de transporte.
En incidentes relacionados con la caída de árboles y escombros por las tormentas registradas ayer, tres personas perdieron la vida en Países Bajos, una más en el noroeste de Alemania y otra en Bélgica, según lo informaron autoridades en cada uno de los países.
Decenas de personas también han sufrido heridas por los troncos, las ramas y los escombros, los cuales han roto cristales y bloqueado calles, obstaculizando la circulación de vehículos en ciertos puntos, así como en algunas líneas del servicio de trenes.
En Países Bajos, el aeropuerto internacional de Schiphol, a pocos kilómetros de la capital Amsterdam, estuvo cerrado de manera temporal debido a los fuertes vientos cruzados, aunque los servicios se reanudaron a primera hora de la tarde.
Todos los servicios ferroviarios permanecieron suspendidos a las 13.30 horas locales, pero algunos trenes se encontraban en funcionamiento en Groningen y Limburgo, mientras que varias estaciones sufrieron daños por los vientos, que además causaron graves problemas a algunos cables aéreos.
Los árboles y otros desechos también han hecho imposible ejecutar los servicios de tren con normalidad, aunque poco a poco se van realizando trabajos de recuperación en vías y estaciones.
La compañía ferroviaria nacional holandesa NS anunció que debido a la tormenta todos los trenes quedaban detenidos hasta nuevo aviso, incluido un pequeño servicio local en el norte de Groningen y el sur de Limburgo, así como el tren de alta velocidad que conecta a Países Bajos y Alemania.












