Tras tres años de espera y lucha, el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CCPR, por sus siglas en inglés) determinó que el Estado mexicano violó los derechos de Jesús Israel Moreno Pérez, joven estudiante de Geografía desaparecido desde el 8 de julio de 2011, así como los de su familia.
Jesús desapareció mientras visitaba las Lagunas de Chacahua, una reserva natural compuesta por espejos lagunares, manglares y playas, ubicada en el municipio de Villa de Tututepec, en la región Costa.
A principios de 2012, el entonces procurador de Oaxaca, Manuel de Jesús López López, aseguró que se habían detenido a cuatro personas por el presunto asesinato del estudiante, pero el proceso fue ampliamente cuestionado por una serie de inconsistencias.
El 5 de noviembre de 2019, más de ocho años después de la desaparición, el Comité aprobó el dictamen 2760/2016 promovido por la asociación civil Idheas Litigio Estratégico en Derechos Humanos, desde el 10 de noviembre de 2015, en representación de los familiares del estudiante de la UNAM.
En él se determinó que el Estado incumplió los artículos 6, párrafo 1 y 7 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. De acuerdo con la organización, este dictamen “sienta un precedente a nivel internacional” ya que, por primera vez, el Comité señala de manera explícita que “la investigación efectiva debe ser considerada como una obligación inherente del derecho a la vida”.
La organización asegura que “en el caso de Jesús Israel, desde el momento en que las autoridades tuvieron conocimiento de su desaparición, omitieron su búsqueda inmediata, basaron la investigación en testimonios contradictorios, alteraron y fabricaron pruebas para desviar la investigación, creando las condiciones que pusieron en riesgo su vida”.
El Comité expresó que el deber de los Estados que forman parte del Pacto de proteger el derecho a la vida.











