Violencia política de género

Violencia política de género

La verdadera lucha por los derechos de la mujer y la equidad de género ha sido un movimiento social que por lo menos lleva cuatro generaciones, y quizá hasta podría remontarse a un movimiento que de modo incipiente nació en México hace casi 100 años.

Muchas mujeres han invertido esfuerzo, tiempo, -e incluso-, han corrido riesgos y enfrentado graves conflictos en su círculo familiar y laboral, para obtener un trato digno y equitativo.

Por todo lo que representa esa lucha muchas mujeres feministas se sienten agraviadas por el manejo frívolo y manipulador que hoy se está dando, -en el ámbito político y jurídico-, a este concepto tan sensible y de gran significado, desvirtuando su espíritu ciudadano y orientándolo para enfrentar conflictos vinculados a la lucha por el poder.

Las feministas de verdad merecen respeto. Detrás de la lucha femenina hay mucho dolor, agravios, frustración e injusticias, como para que se siga manipulando el tema políticamente.

Alimentar el conflicto, -vinculado al tema político de género-, lo vuelve manipulable por intereses ajenos a la lucha feminista y ello no se debe permitir.

¿Cuándo finalmente se habrá hecho justicia a la mujer?…

Cuando el tema de género se vuelva irrelevante porque mujeres y hombres ya estén recibiendo el mismo trato, así como las mismas oportunidades, y además, se haya erradicado la violencia de género. Cuando la discriminación e inequidad en el otorgamiento de las oportunidades deje de ser una limitante, será cuando esta lucha logre su objetivo.

Sin embargo, mucho tiene que ver en esto la asimilación por parte de la misma sociedad, lo cual es un proceso vinculado con la educación.

Generar conflicto y confrontación a partir del tema de género, permite que los grupos de poder siempre manipulen esta noble causa, que es mucho más que una etiqueta narrativa, pues representa los anhelos y aspiraciones de muchas mujeres que aún hoy viven en entornos que estimulan la segregación, la inequidad y el trato irrespetuoso. Además, luchan por una vida libre de violencia.

Se debe exigir, -no sólo a los demandantes que se escudan en esta sensible causa para generar una ventaja política-, que se abstengan de hacerlo, sino también a las autoridades electorales que no se dejen manipular.