Tras advertir que la violencia política es el mayor desafío para la democracia en México, el coordinador del Grupo Parlamentario de Morena en el Senado, Ricardo Monreal Ávila, señaló que el amago que la semana pasada sufrió el presidente de Morena, Mario Delgado, en la autopista Matamoros-Reynosa de Tamaulipas, por parte de un grupo de hombres armados, “no puede ni debe ser minimizado, mucho menos trivializado, como lo intentaron hacer desde el mismo día de los hechos autoridades y grupos políticos no afines en la entidad”.
“No es fortuito que Tamaulipas ocupe uno de los primeros lugares en personas desaparecidas”, por lo que, “si las autoridades locales minimizan estos sucesos, la Federación no puede ni debe hacerlo”, puntualiza.
Monreal Ávila sostiene que a diferencia del pasado, la violencia ya no proviene del Estado mexicano, como persecutor de disidentes y violador de derechos humanos, sino del crimen organizado.
Destaca que ahora, el Gobierno Federal ha instalado una mesa de seguridad para candidatas y candidatos, a fin de enfrentar la violencia política generada por la delincuencia organizada, que en algunas partes del país es ya un factor real de poder a nivel local.











