Alberto Jonguitud Falcón, secretario de Salud en Tlaxcala, cuya entidad lidera el número de casos por el virus de coxsackie, pidió colocar en su justa dimensión este padecimiento, ya que “no es grave, no deja secuelas, no causa complicaciones, no requiere vacuna, no requiere tratamiento antiviral con algún medicamento específico, y tampoco representa un problema de salud pública”, dijo.
Jonguitud sostuvo que el virus alcanzó su nivel más alto en Tlaxcala hasta la semana pasada cuando se contaron más de 100 casos, pero en los últimos días comienza a descender, lo que supone que el virus comienza a debilitarse.
Al ser cuestionado sobre si el virus está controlado, Falcón señaló que éste “tiene su inicio, su momento de mayor número de casos y después se autolimita. Eso es frecuente en las infecciones virales. Esto ya va de salida porque no hemos tenido casos nuevos en esta semana”.
Además, aseguró que no hay necesidad de minimizar el asunto “porque el problema es mínimo, no es una enfermedad grave, no es una enfermedad que nos preocupe porque no deja secuelas. A nivel mundial se considera una enfermedad benigna tan es así que no hay vacuna, por ejemplo.
“Si la enfermedad puede provocar un daño mayor, pues entonces se invierte en la producción de una vacuna o en buscar un medicamento específico como en el caso de la influenza. No tenemos por qué ocultar el número de casos”.
Jonguitud Falcón sostuvo una reunión de trabajo con su equipo la noche de ayer jueves para evaluar, entre otras cosas, el comportamiento del virus en el estado de Tlaxcala.











