Visita

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Lilian Tintori, esposa de Leopoldo Eduardo López Mendoza, un economista posgraduado, líder opositor preso político sentenciado por la jueza Susana Barreiros a 13 años, 9 meses, 7 días y 12 horas de cárcel en Ramo Verde, se halla de visita en México. Se ha reunido con funcionarios para dar a conocer la situación que enfrenta su país, con el propósito de atraer la atención sobre un régimen que no admite la competencia política.

Tras la derrota en las pasadas elecciones legislativas en Venezuela, el presidente Nicolás Maduro declaró que no permitirá que la oposición del país, que ganó el 6 de diciembre pasado una mayoría de dos tercios en la Asamblea , tome el control del parlamento y consolide lo que califica como un “golpe electoral”. El Ejecutivo reconoce los resultados de las urnas cuando le son favorables, y ahora que el electorado ha virado hacia otra dirección, lo que se interpreta como una evidente desaprobación a la gestión y desempeño en la economía, dice no reconocer los resultados de la soberanía popular.

El caso es complicado, pues en ese país hasta la cabeza de las fuerzas armadas suele meterse a hacer declaraciones sobre quién tendría razón en asuntos de las más mínima importancia civil, como la orden del liderazgo en la Asamblea Nacional para que se retiraran las fotografías de Hugo Chávez.

Todo lo anterior contratasta con la conducta de la contraparte en el momento del fracaso electoral. Hace cuatro años, el ex candidato presidencial opositor, Henrique Capriles, llamaba a los venezolanos a evitar caer en el radicalismo y la antipolítica tras la derrota electoral sufrida días atrás, esto, luego de que con sentido común reconociera tanto el revés en las urnas como la construcción de una inobjetable unidad de casi la mitad de la población en torno a un proyecto de país que él mismo representó.

Entonces eran muchas reacciones que se iban sucediendo tras el triunfo del chavismo en las elecciones presidenciales de Venezuela. Entre ellas la del que en ese momento era presidente de El Salvador, Mauricio Funes, quien calificó de “incuestionable” el triunfo, ya que la población había acudido a votar de manera masiva.

Se diría con mayor precisión que no era incuestionable sino sólo inimpugnable, pues podría haberse opuesto infinidad de cuestionamientos, como la presencia de civiles armados en los puestos de votación, sobre todo si se toma en cuenta el número de ciudadanos que perdieron la elección, lo que en otras circunstancias hubiera obligado al entonces mandatario a adoptar un estilo de gobierno incluyente y menos polarizador y divisionista.

El presidente de El Salvador, no obstante haber sido postulado por un partido que es definido como conservador en lo político y neoliberal en lo económico, contó con el apoyo financiero de la administración chavista, al igual que varios países de la zona.

Por ejemplo, quienes conocen la región, advertían que Nicaragua sufriría un impacto externo ante una eventual pérdida de la cooperación financiera venezolana, que llevaría a una baja de 3.2 por ciento en el crecimiento del Producto Interno Bruto, y la situación era ser parecida a la de otros.

Sin embargo, esa cooperación era finita y llegaría el momento en que los recursos, sin ser bien administrados, se agotarían, lo que en la actualidad está sucediendo en ese país que cuenta con una de las mayores reservas pretroleras.

La señora Tintori viene a México a abogar por la libertad de 78 presos políticos, de los cuales 25 están en malas condiciones de salud. Viene a llamar la atención sobre su país, y lo deseable es que halle todo el apoyo y solidaridad.