El expresidente Ernesto Zedillo Ponce de León reconoció que la política de drogas durante su administración era determinada por lo que llamó la “inercia institucional” y por lo que se había acordado con otros países sobre la materia en foros internacionales.
Declaró que durante su gobierno hubo un cambio en el manejo en la atención a una política de las drogas, sin embargo, con ello “francamente no sucedió nada”.
“Como presidente de México, soy el primero en reconocer que cuando se discutía los varios aspectos de la política de drogas, la fuerza motriz de nuestras discusiones era básicamente la inercia institucional, la inercia de las prácticas que se habían seguido, la inercia de lo que habíamos acordado con otros países en esa materia, a través de foros que llevaron a la concreción de tres convenciones internacionales”.
“Debo de reconocer que, aunque en algunos aspectos nuestra discusión hacia dentro del gobierno trataba de prestar atención al conocimiento disponible en las varias disciplinas que deben ser tomadas en cuenta para este propósito, al final del día todas esas inercias acababan determinando los pasos que quizás, con buenas intenciones pero con terribles resultados, se daban en la política de drogas”.
En la clausura del diplomado “Política de Drogas, Salud y Derechos Humanos 2021” impartido por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), Zedillo reapareció al ser invitado como conferencista con el tema “Guerra contra las drogas: fracaso institucional y causante de una tragedia humana”.
El expresidente precisó que a diferencia de hace 40 años, hoy sí se tienen las pruebas suficientes para comprobar que “la estrategia basada en la prohibición de las drogas, es una estrategia incuestionablemente fracasada”.











