Durante el Foro Regional Sobre las Zonas Económicas Especiales, legisladores asumieron este miércoles el compromiso de aprobar la minuta sobre la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales antes de que concluya el actual período ordinario de sesiones, es decir, a finales del próximo mes de abril. En ese marco, el presidente de la Comisión Especial de Productividad del Senado, Armando Melgar, destacó la necesidad de acortar la brecha de la desigualdad que existe entre el norte y el sur del país para rescatar de la pobreza y de la marginación a millones de ciudadanos.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Comercio, senador Héctor Larios, dijo que no sólo con estímulos fiscales se impulsará el desarrollo de las zonas especiales del país, sino que se requiere aplicar el estado de Derecho a cabalidad para garantizar las inversiones en estas regiones, en lo que han coincidido empresarios de la region sur del país.
Con la representación del Gobierno federal, el director general de Banobras, Abraham Zamora Torres, sostuvo que el propósito de la creación de las zonas económicas especiales, es que permitan una integración de manera más dinámica a los mercados internacionales y que al mismo tiempo contribuyan al desarrollo local, regional y nacional.
Es así como las Zonas Económicas Especiales son casi un hecho, pues su aprobación en esta instancia prácticamente también lo es, esto, con el propósito de impulsar el desarrollo del sur-sureste del país.
Como es del conocimoento, una de estas demarcaciones se ubicará en Puerto Lázaro Cárdenas, que abarca los municipios colindantes de Michoacán y Guerrero; otra se denomina Corredor Interoceánico de Tehuantepec, que incluye Coatzacoalcos, Veracruz, y Salina Cruz, Oaxaca; y la última se ubicará en Puerto Chiapas.
El Gobierno federal invertirá 115 mil millones de pesos en las tres regiones. Al presentar dicha iniciativa, el presidente Enrique Peña Nieto dijo que el país es una nación de contrastes donde coexiste prosperidad y marginación, vanguardia por un lado y rezago por el otro, y no se puede aceptar la gran diferencia que existe entre el norte y el sur del país.
La argumentación se sostiene no solo en este gran paso, sino también en una serie de acciones que el Goberno de la República ha dispuesto para paliar esas diferencias en el sureste. Lo anterior refleja su interés de atender lo mismo atrasos como emprender proyectos que sienten las bases para un mayor desarrollo en el estado de Chiapas, en donde sin embargo será fundamental la participación de empresarios y productores para lograr el impulso que se persigue.
Como se ha planteado, el propósito de este proyecto es fomentar el desarrollo de las regiones que necesitan emparejarse en el país y contribuir a combatir la desigualdad. Su establecimiento parte del planteamiento de que el desarrollo de infraestructura moderna potenciará la economía de la región. Así también estas zonas contarán con financiamiento preferencial de la banca de desarrollo, facilidades para el comercio exterior y un trato fiscal especial. Ofrece además un marco regulatorio para atraer empresas y crear empleos de calidad, generando condiciones para desarrollar el capital humano del país.
En resumen, la Zona Económica Especial que se plantea es un área en la que se ofrece un marco regulatorio e incentivos especiales, para atraer empresas y generar empleo, lo cual se traduce en beneficios para los habitantes, incluso de estados vecinos, según prevé el Banco de México.












