Un hombre que permanecía sentado sobre la acera, en la jardinera de un gimnasio de la capital chiapaneca, estuvo a punto de ser aplastado por un auto que se metió en sentido contrario. El conductor, presuntamente ebrio, se dio a la fuga. Es lo que dijeron los peritos de Vialidad, aunque testigos indicaron otra versión.
De acuerdo a la información proporcionada por los agentes de Tránsito Municipal, el Chevy tipo Pop, color blanco, con placas de circulación DPG-4937, circulaba de oriente a poniente sobre el libramiento Sur de Tuxtla Gutiérrez.
Al pasar la calzada Samuel León Brindis, el conductor perdió el control. Es que se pegó mucho al camellón central y subió a éste, chocando con un árbol y cruzando al carril contrario.
El auto compacto quedó de oriente a poniente, pero en el carril de poniente a oriente. Se impactó contra la guarnición. Por el fuerte accidente, la unidad quedó con las llantas delanteras destrozadas y el parabrisas desprendido.
Solicitaron una ambulancia, que arribó al lugar al mando del comandante de paramédicos Víctor Liho.
Un hombre permanecía sentado sobre la acera. Dijo llamarse Ricardo Jiménez Gómez (50 años), con domicilio en la colonia San Francisco.
Los agentes de Tránsito Municipal, que al parecer quieren jugar con la información y con los medios, a un reportero le dijeron que el hombre lesionado era el copiloto. A este comunicador le indicaron que Ricardo estaba sentado. Los testigos y según la versión que Ricardo dio a los paramédicos, era el que conducía.












