Accidente: Los deudos levantaron el cadáver

Momento en que un familiar levanta el cadáver y huye.
Momento en que un familiar levanta el cadáver y huye.

El amor, transformado en dolor, pudo más que su respeto a la ley. La madre y el hermano, fuera de sí por la desesperación, tomaron el cadáver. Lo llevaron en hombros en busca de un taxi.

“¡Está vivo, no está muerto!”, gritaban. Paramédicos y policías reaccionaron 5 minutos después. Los persiguieron. Ya no pudieron arrebatarles el cuerpo sin vida.

La madre se deshace en llantos. Abraza a su hijo, lo besa y sacude.

“No, mi hijo no está muerto. están equivocados. Pide un taxi hijo, lo vamos a llevar al hospital”, expresa en su angustia.

El joven, hermano mayor del extinto, obedece. Pero el taxista no los levanta al darse cuenta de la sábana abandonada. Ya estaba cubierto. Estaba muerto.

Mamá y hermano con el cuerpo flácido, sin vida, corren por la orilla de la carretera Chiapa-Tuxtla. Es alrededor de las 20:50 horas.

Los paramédicos y policías se miran entre sí. Reportan lo ocurrido vía radio Matra. Luego, a los cinco minutos, suben a sus unidades y corren tras los “ladrones de cadáver”.

Pero los pierden de vista. Mientras los oficiales siguen a toda velocidad por la carretera, los dolientes toman un camino oscuro, sin acceso vehicular, aledaño a la escuela de Trabajo Social.

Una motocicleta va atrás de ellos con tres jóvenes. Uno se baja y suben al joven sin vida. Según ellos, aún vive. Luego los alcanza un taxi y se llevan el cadáver.

Los policías y ambulancias, ahora muchos, buscan por doquier. Al final se van desalentados.

El joven identificado como Gary, de 18 años, conducía la motocicleta marca Yamaha, tipo YBR 125, color blanco, placas 9WLG1.

Circulaba de oriente a poniente, rumbo a Tuxtla. Luego de pasar la gasolinera Cancino, al parecer el joven quiso rebasar a un auto, se pegó al carril izquierdo, pero el automovilista le cerró el paso.

Para evitar el choque, Gary se orilló más, subió al camellón central, chocó contra uno de los triángulos. La moto derrapó.

Al parecer el motociclista se elevó y cayó unos 10 metros después del impacto. La moto siguió derrapando unos 15 meros más. Iba muy veloz.

Aunque levaba el casco de protección puesto y bien ajustado, el joven sufrió un fuerte golpe.

“Cuando llegué, me acerqué, hablaba. Pedía ambulancia. Llamé al 066. Pero pasó una hora y no llegaba nadie. Ni una patrulla”, dice molesto y triste quien dijo ser conocido del joven.

“Trabajaba como repartidor de tortilla con don ‘Melqui’. Antes estuvo con don ‘Mere’, en Plan Chiapas. Vivía en la Ruiz Ferro. No tomaba. Era buena onda el chavo”, dijo.

Comentaron que el joven acababa de comprar la moto con su patrón. Se lo iba a descontar cada poco.

Cuando policías y paramédicos de Protección Civil Municipal y de la Cruz Roja Mexicana de Chiapa de Corzo llegaron al lugar, ya era tarde. El joven estaba frío, pálido… muerto.

Al dar la noticia a los familiares, estos no lo creyeron y se llevaron el cuerpo.