Acusan a vigilante de complicidad en robos

Acusan a vigilante de complicidad en robos

Las águilas son libres. Remontan el vuelo a las alturas. Pero los habitantes del fraccionamiento Las Águilas, en Tuxtla Gutiérrez, no pueden emular a esta ave. Se sienten aprisionados por la inseguridad. Han sido objetos de continuos robos a sus autos, sus casas y su persona. Y el enemigo al parecer está dentro de casa. Un hecho reciente así lo prueba. A un vecino le intentaron robar su taxi. Pero reaccionó y detuvo a un facineroso.

La mujer no esconde su emoción. Está muy molesta. Y cómo no, si considera que el enemigo ha estado “durmiendo, comiendo y viviendo” con ellos. Y hasta le pagan. Se refiere al vigilante de la colonia, o al menos de esa calle.

“No sé su nombre, solo sé que el muchacho detenido lo señaló como el que les ayuda en sus fechorías y eso me enchila”, dice.

Cuenta que hace dos días, un vecino de la calle Águila Blanca estacionó su taxi tipo Tsuru con número económico 1860 y placas de circulación 7282-BHE.

Mientras comía y descansaba un poco, escuchó un ruido en la calle. Al asomarse, dentro de la unidad de transporte ya estaban tres jóvenes dentro de su taxi, preparándose para llevarlo.

Habían quebrado el cristal de la portezuela delantera del lado derecho. Entraron y se disponían a robarlo.

El taxista, un hombre alto y fuerte, persiguió a los facinerosos. Alcanzó a uno, lo sometió. El mismo lo llevó detenido a declarar.

Y ante la autoridad el presunto ladrón, que era apenas un niño, confesó que el “vigilante de la cuadra les da el pitazo”.

“Él nos dijo que el taxi estaba afuera, y que el tío estaba jeteando, por lo que aprovechamos para robarle, pero nos cachó”, dijo.

Así que con esta declaración, el taxista fue y detuvo también al vigilante. Este no confesó su complicidad, por lo cual fue liberado.

Los vecinos de la calle Águila Blanca, en el fraccionamiento Las Águilas, coincidieron en decir que han sido víctimas de robos.

A uno le abrieron su coche Golf, de color negro. Se llevaron su autoestéreo, durante la madrugada. A otro le vaciaron su casa mientras estaba fuera. A uno más lo asaltaron en la calle, antes de llegar a su casa. “Fueron dos en una moto”, dijo.

“Se nos hace muy sospechoso, que teniendo vigilante, éste no se dé cuenta y ni siquiera alerte a los vecinos o llame a la policía”, comentaron.

Y acordaron cambiar al vigilante, porque es casi seguro que está coludido con una banda de asaltantes, alguno de los cuales al parecer vive en la colonia Emiliano Zapata, que está enfrente.