Dos ancianas lesionadas por culpa de un taxista que sin precaución cruzó una vía primaria de Tuxtla Gutiérrez. Por la forma en que estaban los autos después del choque parecía que el chafirete era inocente, pero no fue así.
Al filo de las 8:00 de la mañana de ayer, dos mujeres de avanzada edad fueron sacudidas por un fuerte impacto.
Una, de 84 años de edad, lucía un pañuelo amarrado a la cabeza. Era celeste. Por lo desteñido ya se ve gris, como sus cabellos.
Las hondas arrugas en su rostro son auténticos surcos de la experiencia. Ha aprendido de todo, menos a predecir los accidentes y menos a elegir un buen taxista.
Ella usa silla de ruedas.
Su acompañante, de unos 72 años de edad, se apoya con un bastón de madera. Y juntas van por la vida, ayudándose mutuamente.
Ayer abordaron el taxi tipo Tsuru modelo 2007, económico 3256, placas 7714-BHE. El chofer, Gonzalo Barrios Valle (42 años), iba de norte a sur sobre la 1ª Poniente.
Y al llegar a la 9ª Norte, fiel a su costumbre de acelerar en vez de frenar cuando ven un auto con preferencia, el ruletero lo hizo de nuevo.
De oriente a poniente sobre la 9ª Norte circulaba un Chevrolet Corsa, color arena, modelo 2005, placas DPG-5161, de Chiapas.
Juan Antonio Zepeda Aguilar (22 años), conducía con preferencia. Y cuando vio al taxista que cruzó, ya no pudo frenar. El Corsa se impactó de frente en el costado izquierdo del taxi.
Paramédicos bomberos acudieron al lugar en la ambulancia 21. Tras valorar a las seniles, por fortuna consideraron que éstas no ameritaban traslado.
Los autos fueron remolcados al corralón y los conductores puestos a disposición de la autoridad competente.












