Ante paro de transporte policías dan “aventón”

Ante paro de transporte policías dan “aventón”

El joven se asusta al ver que la patrulla se detiene frente a él. “Súbete, te vamos a llevar”, le dice el policía que conduce. El peatón duda, no atina a saber lo que ocurre. “Estamos dando el servicio gratuito en apoyo por el paro de transporte”, explica el oficial. El joven sube y todos sonríen.

“¡Uf, gracias! Ya tenía rato esperando el colectivo. Disculpe usted oficial. Es que pensé que cuando dijo te vamos a llevar, se refería a llevarme a La Popular”. El policía ríe y también los demás “pasajeros”.

“Se siente raro ir dentro de una patrulla, como si fuéramos detenidos, pero a la vez bien, porque es algo especial. Nunca pensé que en mi vida viajaría en alguna unidad oficial. Es una experiencia única. Ya tengo qué contarle a mis nietos”, dice Teresa (52 años).

Ella estuvo esperando su colectivo en la colonia Las Granjas, pero nunca llegó. Al ver que la patrulla se detenía, no lo pensó dos veces y subió.

Era una Pick up. Se estaba subiendo a la góndola. “No señito, véngase a la cabina, le dijo el chofer”. Ella agradeció el buen gesto policiaco.

Luis, un alumno de la escuela secundaria Valentín Gómez Farías, fue a la escuela. Su padre lo llevó en la moto, pero a la salida no tenía cómo regresar a casa, en la colonia Kilómetro 4.

Una patrulla de Tránsito del Estado lo llevó hasta la puerta de su hogar. Su mamá no lo podía creer. Primero se asustó. Luego lloró de alegría por el detalle “hermoso de los policías”.

Es que en estos tiempos de crisis económica, de valores, de egoísmo acentuado, es raro ver acciones como éstas, comentó la señora.

Y aplaudió la solidaridad de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC). “Dios lo bendiga”, le dijo como despedida al oficial.

La historia se replicó en otras partes de la capital chiapaneca. Una jovencita esperaba el Conejobus, pero se demoraba. Al ver que la patrulla se detuvo y el policía la invitó a subir, dudó. Pero al ver que adentro iban más mujeres, una de ellas doña Lucía (73 años), accedió a subir a la patrulla 50048 de Fuerza Ciudadana.

Así, niños, jóvenes, adultos y ancianos se subieron a patrullas, para ir al trabajo, al mercado, a la escuela o a casa.

Al final del día, fueron miles los beneficiados con estas nobles y loables acciones.