Ayer por la mañana autoridades lograron recuperar a un niño que contaba con reporte de desaparecido, lo encontraron deambulando sobre la zona norte de la capital chiapaneca, la víctima fue llevada ante la fiscalía del menor para tomarle su declaración.
De acuerdo con el reporte de las autoridades, fue alrededor de las 16:00 horas del lunes cuando cuando la víctima se dirigió a un Ciber Café en la colonia La Reliquia a realizar su tarea, sin embargo desde ese momento ya no se volvió a saber de él.
Celia, mamá del menor de nombre Héctor Oswaldo López Santiz, de 12 años de edad, con domicilio en una colonia irregular de nombre Flor de Mactumatzá, ubicada al suroriente de la colonia La Reliquia, comenzó a buscar a su vástago.
En la colonia le informaron que había sido visto por última vez salir de Ciber Café, la mujer comenzó a pedir auxilio y los colonos se sumaron para buscarlo en La Reliquia y otras colonias aledañas.
Cerca de las medianoche solicitaron el apoyo a través de las redes sociales, la fotografía de Héctor Oswaldo comenzó a circular de inmediato, cerca de las 10:00 de la mañana el menor fue visto caminar sobre la zona oriente.
Una mujer dedicada a la venta de jugos a las afueras de la Escuela Secundaria Ignacio Ramírez logró interceptar al infante ya que coincidía con las características de la persona que era buscada. Le dio de comer y de beber, luego dio parte a las autoridades.
Celia fue notificada del hallazgo de su hijo, estaba en la prolongación de la 5ª calle Poniente, justo a la altura de Infonavit Paraiso, la mujer fue escoltada por elementos policiacos y a su llegada logró contratar que se trataba de su hijo.
El infante indicó que dos sujetos lo interceptaron en un camino de terracería que comunica a las colonias La Reliquia-San Lucia, fue subido a una camioneta, le taparon la boca con un pañuelo y le cubrieron los ojos con una bolsa de color negro de trapo.
Héctor Oswaldo indicó perder el conocimiento, cerca de la medianoche despertó en una casa, aprovechó que una de las puertas estaba abierta y logró escapar, corrió varias minutos buscando regresar a casa, pero se alejaba cada vez más.
Al sentirse cansado se quedó dormido en un negocio donde venden plásticos, no especificó donde, no conoce la ciudad, al amanecer decidió buscar el camino a casa, pero ante el temor se negaba a preguntar.
Una empleada de la secundaria antes mencionada y la vendedora de jugos lograron alojar al infante donde minutos después se reencontraría con su progenitora, posteriormente fue trasladado ante la fiscalía del menor para tomarle su declaración y realizarle unos análisis.












