Una galera que almacenaba cartón, diversa papelería y productos inflamables fue reducida a cenizas. De manera misteriosa el fuego inició y se propagó en la parte trasera del centro de abastos, la noche del miércoles. Los “traga humo” sofocaron las llamas.
El agua de las dos unidades se ha terminado ya. También las fuerzas de los bomberos. Por fortuna, las llamas se extinguieron de igual modo. Solo queda el humo y las cenizas en lo que fuera una galera ubicada sobre la 7ª Sur, entre la 13 y 15 Oriente de Tuxtla Gutiérrez.
Mientras recogen sus largas mangueras, los bomberos de la estación Oriente, que arribaron en la unidad 15, sonríen con la satisfacción del deber cumplido.
También sonríen satisfechos, pero contagiados por la expresión de un vecino, los bomberos de Protección Civil Municipal.
Ellos llegaron en la unidad de ataque rápido PCAR-04.
Y sueltan la carcajada cuando escuchan decir a un ciudadano: “tenían que ser los ancianos. Mi suegro está viejito y cómo le gusta guardar cosas viejas. Ni le sirve ni lo vende, pero ahí lo tiene, solo para juntar cucarachas y ratas”.
La observación es irónica porque la galera estaba en el patio trasero del mercado “Los Ancianos”. Pero al parecer no eran precisamente los locatarios quienes guardaban esos cachivaches.
Lo cierto es que la papelería diversa, cajas de cartón, sillas de plástico, así como productos inflamables, todo se consumió.
El origen del fuego es un misterio. Con la partida de los bomberos, la oscuridad y silencio retornaron al lugar.












