Arreglo salomónico tras choque

Arreglo salomónico tras choque

Dos autos colisionaron sobre el libramiento Sur de la capital chiapaneca. Aunque el piloto del auto impactado salió lesionado, se hizo el fuerte, pues tuvo la culpa. Con la velocidad de un rayo pensó y propuso al otro involucrado que “cada quien pagara su golpe”. El otro aceptó y se fue.

Acompañado de otro hombre, el automovilista pasó a cargar combustible en la gasolinera de la plaza Tulipanes. Luego se incorporó, de oriente a poniente, al libramiento Sur.

Había ya dos filas de autos, de oriente a poniente, esperando el verde del semáforo en el bulevar Andrés Serra Rojas.

A la altura de la plaza estaba un tráiler que llevaba una retroexcavadora. Y el Chevrolet tipo Aveo, de color negro, placas DRK-7897, se quedó paralelo al tráiler, pero un tanto atravesado, inexplicablemente.

De repente se oyó un rechinido por amarre de llantas. Luego un impacto de latas. Es que de oriente a poniente apareció veloz una camioneta marca Nissan tipo Estaquitas, de color gris, placas DC-77219.

El conductor quiso pasar entre el tráiler y el Aveo, pero éste avanzó un poco justo cuando pasaba la Nissan y se produjo el impacto.

La parte frontal lado derecho de la camioneta dio en el costado izquierdo, justo en la portezuela del Aveo. Le hizo polvo el cristal de la ventanilla.

El conductor de la camioneta bajó y revisó su unidad, luego abrió la portezuela del Aveo y vio al lesionado.

“Los dos tuvimos culpa. Cada quien paga su golpe y ahí muere, ¿sale?”, dijo el del Aveo. El otro no lo pensó dos veces, y antes que apareciera Tránsito Municipal se fue hacia el norte.

El Aveo echó reversa y regresó a la plaza Tulipanes. Esta vez para esperar al ajustador de la aseguradora.