Arriban los restos de joven emparedada en Ciudad de México

El fin de semana pasado el cadáver de la joven fue localizado emparedado en la obra donde trabajaba. Ramiro López / CP
El fin de semana pasado el cadáver de la joven fue localizado emparedado en la obra donde trabajaba. Ramiro López / CP

Llegaron al municipio de Reforma los restos mortales de Alma Elena Sánchez Marcelo (30 años), quien fue encontrada muerta dentro de una pared en un edificio ubicado en la calle Sempuala número 7 de la colonia Obrera, en la alcaldía Cuauhtémoc de la Ciudad de México.

La carroza con el féretro arribó durante la noche del domingo al domicilio de su madre, en la calle Tamaulipas de la colonia Buenavista (Zona 5 B), donde el lunes se ofició una misa de cuerpo presente. En la ceremonia se pidió justicia para ella y para tantas otras víctimas de la violencia.

La joven había emigrado a la Ciudad de México hace siete años en busca de mejores oportunidades. Trabajaba en el área de la construcción y, según sus familiares, se comunicaba constantemente con ellos por teléfono e incluso les enviaba videos de sus labores.

Sin embargo, desde hace un mes dejó de comunicarse, por lo que su tía fue a buscarla y, al no encontrarla, presentó una denuncia por desaparición para que fuera localizada por las autoridades capitalinas.

Fue hasta el pasado sábado que, al investigar en la obra donde se le vio trabajando por última vez, las autoridades se percataron de que una de las paredes —que no correspondía al diseño del proyecto— había sido construida recientemente.

Al derribarla encontraron en su interior el cadáver de la infortunada joven originaria de Reforma, Chiapas.

Después de practicarle la autopsia se dictaminó que murió de forma violenta. Se sospecha que su pareja sentimental —quien trabajaba en el mismo edificio— pudo haberle quitado la vida y ocultado el cuerpo dentro de las paredes de la construcción.

Las autoridades ya iniciaron las investigaciones correspondientes para localizarlo.

Hoy se dará el último adiós a la joven, quien deja en la orfandad a una hija de 13 años de edad, por la que luchaba día a día.