Una niña fue atropellada por un automovilista ebrio en una calle de Reforma, misma que permanece inmóvil en su cama, sin que el conductor se haga responsable de los gastos para reparar el daño.
El responsable del accidente fue liberado horas después de ser detenido, mientras que las víctima luchaba por su vida en el nosocomio.
Se trata de Karla Paola Ovando Félix, de 8 años, con domicilio en el bulevar Juspi de la colonia UNE.
La pequeña permanece postrada en una cama, después de que los médicos del Hospital del Niño sólo la inmovilizaron, sin darle el adecuado seguimiento para operarla de la columna.
La madre informó que el responsable del accidente dice tener influencias y evitó que se siguiera el proceso de atención médica, por los altos costos que representa la operación.
Según la madre y tío de la menor, María Teresa Ovando Félix y Juan Gabriel de los mismos apellidos, a las 7 de la noche del miércoles primero de junio, un sujeto de nombre Uselín Velázquez Velázquez, de 70 años, conducía una camioneta Explorer verde con placas DPR4041 de Chiapas, al dar vuelta atropelló a la pequeña que estaba en la entrada de su vulcanizadora.
El conductor metió reversa para rematar a su víctima, pasándole encima una llanta, aplastándole piernas y espalda.
Vecinos impidieron que el sujeto lograra escapar y lo entregaron a la Policía, mientras la herida era trasladada al Centro de Salud, de donde fue canalizada al Hospital del Niño.
Familiares de la menor acudieron al Ministerio Público para presentar formal denuncia contra el ebrio conductor, recibieron 25 pesos de manos de la hija del responsable de los hechos de nombre Angelina Velázquez, asentando ante esa autoridad que se harían responsables de los gastos de la menor; sin embargo, han pasado los días y eso aún no sucede.
Debido a que la familia de la menor no cuenta con los recursos para el cuidado médico y los responsables no responden, la niña fue dada de alta sin haberle hecho la intervención quirúrgica que necesita.
Los familiares de la pequeña Karla solicitaron el apoyo de las autoridades gubernamentales para que el conductor se haga responsable de los daños y lesiones, ante el riesgo de que la niña quede lisiada para toda su vida.












