Buscaron la soledad para darse besos y caricias, pero lo que hallaron fue a otros jóvenes amantes de lo ajeno que les robaron su celular. Además recibieron una reprimenda por parte de los policías, por exhibirse a la vista de los corredores del parque deportivo en la colonia Electricistas, de Tuxtla Gutiérrez.
Al parecer salieron antes de lo normal. Quizá planearon irse juntos de “pinta”.
Él y ella no rebasan los 17 años de edad. Ambos visten el uniforme de la Preparatoria número 1.
Jóvenes ávidos de explorar el mundo, se dejan llevar por el instinto, por la pasión antes que por la razón.
Y decidieron escapar del bullicio; buscaron la soledad. Acordaron huir del sol y buscaron una sombra. La gente les estorbaba y se fueron a un rincón del parque deportivo ubicado justo frente a su escuela, sobre la avenida Cecilio del Valle, en la colonia Electricistas.
El sol era candente. Casi no había corredores a esa hora, en la pista cubierta de grava y arena.
Ya en la sombra, solos, los jóvenes comenzaron a besarse y acariciarse. El momento fue aprovechado por otros jóvenes amantes de lo ajeno.
Calladamente llegaron a la banca donde la pareja de preparatorianos externaba su sentir. Y los amagaron con navajas. Les robaron su celular y huyeron.
Los sorprendidos alumnos buscaron a una persona que estaba por allí, para pedirle ayuda y que marcara al 066. Y la Policía Municipal llegó, aunque un poco tarde.
Y renunciando a la posibilidad de buscar a los facinerosos, y menos a recuperar los artefactos, los elementos se abocaron a la tarea de amonestar a los chicos.
“No deben estar aquí solos, ya ven lo que pasó. Tampoco deben estar exhibiéndose ante el público. Deberían estar en la e escuela o en su casa”, les reconvino el comandante.
Los jóvenes, apenados, agachados, no dijeron palabra alguna. Se fueron. Regresaron al sol, al bullicio y al contacto con la gente. Pero ya sin su celular y con un regaño sobre su conciencia.












