Asaltan y lesionan a profesor de la CNTE

Asaltan y lesionan a profesor de la CNTE

“No hay necesidad de hacer este argüende”, dice el hombre. Agacha la cabeza y musita su nombre en voz baja. No quiere que la luz vea su actuar. Y a la ayuda brindada por paramédicos y policías, el hombre le llama show. Minutos antes, fue asaltado y golpeado, cuando ebrio se dirigía al campamento magisterial. Es un profesor de la CNTE.

Con sentimientos encontrados, el hombre decidió embriagarse la noche del domingo en su casa. Ayer lunes temprano, salió del Pensil, tomó el bulevar Ángel Albino Corzo y enfiló de oriente a poniente, hacia el Centro de la capital chiapaneca.

El protagonista de la historia conducía el automóvil marca Nissan tipo Sentra color azul, placas DPZ-5755. Detuvo la marcha en la 15 Oriente.

Los hechos

Al parecer compró una caguama en un cervecentro. Aun no superaba la emoción nocturna. Alegre por la noticia del pronto pago de sueldos retenidos, pero molesto por la cerrazón del Gobierno Federal en no dar marcha atrás a la Reforma Educativa, el profesor de la CNTE quiso “matar” dos pájaros de un “caguamazo”.

Y allí se empeoró la situación. Cuando subía a su coche un sujeto agredió al profesor en paro. Con la misma botella de cerveza, le propinó un fuerte golpe en la cabeza. Y con un pedazo de vidrio le rebanó el cuello.

El profesor Manuel Gómez López huyó en su auto. Avanzó dos cuadras y al estar frente al Centro Cultural “Jaime Sabines”, se detuvo. No pudo más. Estaba desangrado.

Su agresor, además le robó su dinero y su teléfono celular. No podía pedir auxilio. Pero un peatón lo vio sangrar y habló al 066.

Arribó la ambulancia PCAC-01 de Protección Civil Municipal. También acudieron policías estatales y municipales.

Mientras era auxiliado, el profesor se identificó. Llevaba su credencial en la guantera del coche. “Soy de la CNTE”, dijo. Y los policías se miraron entre sí.

¿Tiene seguro médico? - preguntaron paramédicos.

Sí, llévenme al ISSSTE ¿Pero y mi auto? no va quedar aquí. Mejor voy esperar a mi familia. Llegan en tres horas; están en San Cristóbal.

Paramédicos se fueron y los policías pidieron una patrulla de Tránsito Municipal. El profesor conducía ebrio y había violado el Reglamento.

Pero la patrulla no llegó. “Alguien” pidió el “apoyo” para el profesor y no fue sancionado. Consideraron que “ya bastante había sufrido con el plantón, el robo y la lesión”.