Asaltantes matan a niño en Villacorzo

Asaltantes matan a niño en Villacorzo

Era un niño. Ahora es un ángel. Murió por una bala que atravesó de lado a lado su cuerpo.

Unos ladrones le dispararon cobardemente. Los padres cuidaban un rancho en Villacorzo, pero descuidaron de sus hijos. La tragedia ocurrió mientras éstos jugaban.

La desconsolada madre no concibe lo sucedido. De hecho no hay un nombre para su condición. El hijo que pierde a sus padres se llama huérfano, la mujer que pierde al esposo se llama viuda. Pero a los padres que pierden un hijo no se les puede llamar de algún modo. Es que va contra natura. Se supone que los padres se van primero. Pero ahora fue diferente.

Los hermanos gemelos, de apenas ocho años de edad, jugaban a “las pistolitas”. Su padre estaba laborando como velador en una escuela preparatoria. La madre estaba en la cocina.

Los gemelos se escondían y simulaban que disparaban, en el patio de la casa ubicada en el rancho Las Palmas, cerca de la comunidad Manuel Ávila Camacho, municipio de Villacorzo.

De repente se oyó una detonación. El gemelo que había simulado el disparo se asustó. La fantasía se convirtió en realidad. El niño entró en shock al ver a su gemelo caer. La madre corrió al patio. Su corazón latía acelerado y sus piernas parecían de atole. Presagio funesto.

El piso se abrió a sus pies y se hundió en el fango de la angustia. Su hijo Jorge Alberto López Díaz, estaba tirado en el piso. Sangraba del pecho.

Los ojos nublados de la madre, anegados en llanto, alcanzaron a ver a dos hombres cubiertos del rostro con pasamontañas y armados, que huían.

Al parecer llegaron con el fin de robar en el rancho, pero al ser descubiertos por los gemelos dispararon contra ellos. Jorge fue alcanzado por uno de los proyectiles.

El niño fue llevado al hospital básico comunitario de Revolución Mexicana. Pero murió en el camino poco antes de llegar.

El niño presentaba entrada de bala en el costado izquierdo. Luego de cruzar el corazón y otros órganos vitales, la bala salió del lado derecho.

Fue una odisea para los padres poder retirar el cuerpo sin vida. La trabajadora social del hospital demoró horas tratando de contactar al fiscal del Ministerio Público para que acudiera a dar fe y ordenar el levantamiento del cadáver.

Luego de llamar a El Parral, Chiapa de Corzo, Villacorzo, entre otros lugares, por fin uno de varios contestó el teléfono y acudió al lugar. Era domingo de tarde.