Un hombre fue encontrado muerto, en estado de descomposición, dentro de la habitación que rentaba en la colonia Albania Alta, de Tuxtla Gutiérrez.
Se presume que fue asesinado, pues tenía herida de arma blanca en el pecho. Vecinos llamaron al 066, al percibir los olores fétidos.
“Fue él, creo que fue él”, dice la mujer llorosa ante la policía presente. Todos están parados en la calle Río Suchiate, Manzana 127 Lote 8, entre Tamarindo y Florida, frente a la vivienda donde se hizo el macabro hallazgo.
Ella cree que su vecino fue asesinado y que el autor material puede ser un ahijado suyo, el cual compartía la pieza habitacional con Gilberto Saraoz de la Cruz.
“Le dio alojo, comida, estudio a su ahijado, pero el muchacho le pagó mal. Le robó una pantalla plana”, aseguró la mujer, con conocimiento de causa.
Agregó, que el agraviado, investigó y detectó que su aparato electrónico estaba en una casa de empeño. El hoy occiso lo denunció a la policía y detuvieron al joven.
“Quedó fichado”, dijo la vecina. El muchacho se fue de la casa. Pero al paso del tiempo regresó, presuntamente arrepentido. Gilberto lo perdonó.
“Fue para su mal”, agregó la mujer. Y es que la pantalla plana desapareció otra vez. Se presume que Gilberto descubrió el reincidente robo y discutió con el muchacho.
Los vecinos apuntan que pelearon, y que Gilberto fue herido con arma blanca, pues presentaba una herida en el pecho.
Nadie oyó nada. Esas fueron presunciones. Pero al sentir olores fétidos al mediodía de ayer, es que reportaron al 066 sus temores de que Gilberto estuviera muerto. Y así fue.
Personal de Servicios Periciales Criminalística y Forense acudieron a realizar diligencias. Tomaron fotos, huellas en la puerta, levantaron objetos y posteriormente, tras acordonar un perímetro de 10 metros a la redonda (para evitar la toma de fotos de la prensa) sacaron el cadáver y lo llevaron al Semefo, para la necropsia de ley.












