Un adolescente de 17 años fue asesinado de tres balazos en el pecho, en un domicilio de la zona nororiente de la capital.
Pese a las investigaciones que se efectuaron en el lugar, los colonos se reservaron a emitir una opinión sobre el caso, por probables represalias en su contra debido a la gravedad del lamentable hecho.
Minutos antes de registrarse una fuerte lluvia en Tuxtla Gutiérrez, se reportó el ataque contra el jovencito que atendía el negocio llamado Ciber y Videojuegos Arkham. Inmediatamente, testigos llamaron a Emergencias señalando que la víctima había recibido cinco balazos en la espalda.
Efectivos de diferentes corporaciones policíacas se trasladaron a la manzana 1 lote 10, entre las calles Andrés Fábregas y avenida La Angostura de la colonia Agua Azul.
Aunque en las primeras indagatorias se mencionó que el adolescente presentó tres impactos de bala calibre nueve milímetros en el pecho. Los policías solicitaron el apoyo de una unidad de primeros auxilios.
Fueron paramédicos de Protección Civil Municipal los que se trasladaron hasta el lugar para brindar el apoyo, luego de una minuciosa valoración dictaminaron el deceso del jovencito.
Autoridades manejaron por un par de horas el asunto con mucha discreción. Posteriormente se logró saber que el hoy extinto se hacía llamar en vida Moisés o “Moy”, como lo conocían los clientes, y que tenía 17 años de edad.
Cuando estaban a punto de trasladar el cadáver al anfiteatro se filtró la versión que habían sido dos sujetos los que irrumpieron en el negocio, mismo que se encuentra al lado de un domicilio y que una puerta es la que la separa del local.
Al parecer, los pistoleros traían la consigna de asesinar al menor, quien había llegado a Tuxtla hacía tres o cuatro meses, y su familia le instaló el negocio en esa franja de la capital del estado, cerca de Kilómetro 4 y Las Granjas.
“Moy” había emigrado a la capital hace meses. Su señor padre, originario de Tecpatán, labora para la Procuraduría General de Justicia del Estado, en esa zona de la entidad.
La Policía indaga si esa fue la causa por la cual ocurrió el asesinato del menor, ya que para los asesinos fue un blanco fácil.
El menor vivía con sus tíos, quienes se iban a trabajar todo el día y por lo general siempre retornaban entre las nueve y diez de la noche. Por ello, el viernes, a eso de las 15:40 horas, Moisés se encontraba solo.
Fue ingresado por los pistoleros del ciber al domicilio y en el traspatio le dispararon a quemarropa en tres ocasiones, quitándole la vida de forma inmediata.
Los sicarios salieron a la calle y escaparon a toda velocidad entre el terreno escabroso a bordo de una camioneta de color verde. Se incorporaron a la Calzada al Sumidero y escaparon con dirección a Las Granjas.
Luego de constatar el asesinato del menor, los policías dieron aviso a sus altos mandos.
Minutos después, arribaron elementos de Servicios Periciales para realizar tomar evidencias de los hechos.
Por último, personal del Servicio Médico Forense se encargó de trasladar el cadáver al anfiteatro.












