Un hombre fue atacado a balazos a pocos metros de llegar a su domicilio, la noche del viernes, cuando se desplazaba en su camioneta, la víctima fue trasladada por sus empleados pero murió antes de llegar al nosocomio.
Al parecer ya lo estaban “venadiando”, el hombre apenas había abandonado su bar y a escasos metros recibió una ráfaga de disparos por tres presuntos pistoleros, junto a una secundaria en la capital del estado.
Los hechos fueron reportados alrededor de las 23:10 horas del sábado, sobre la 18ª Poniente entre 12ª y 13ª Sur de la colonia Penipak, los vecinos indicaron los múltiples disparos y observaron a tres hombres caminar rumbo a la delegación de la PGR en Chiapas.
Se trataba de Roberto Rodríguez García, de 52 años de edad, dueño del bar La Casita y contador de la empresa, indicaron elementos de la Policía Estatal, luego de haber tomado conocimiento del ataque.
Se estableció que la víctima conducía una camioneta Mazda tipo CX-5, color negro con placas de circulación DSL4167 del estado de Chiapas, la cual se encontraba en su bar ubicado sobre la 18ª Poniente y 11ª Sur de la referida colonia.
El hombre había decidido retirarse a su domicilio, por lo que avanzó una cuadra, pero a la altura de la Escuela Secundaria Técnica No. 59, tres sujetos ya lo esperaban en la penumbras, debajo de unos árboles de almendra.
Al momento que se percataron que iba frente a los desconocidos, éstos percutieron sus armas contra la unidad del lado del conductor, el ataque causó heridas al conductor, la unidad fue perforada y los vidrios quedaron rotos.
Roberto condujo su unidad entre un callejón, a escasos 150 metros del ataque estaba su casa, nadie lo auxilió en su domicilio, intentó retornar sobre la 18ª Poniente a su negocio y en esa maniobra impactó contra un árbol.
Sus empleados fueron alertados del hecho y corrieron en su auxilio, lo pasaron a la silla del copiloto y se dirigieron al Sanatorio Rojas, ubicado sobre la 14ª Poniente contra esquina del Parque Bicentenario.
Sin embargo, cuando la camioneta fue aparcada en la entrada a la sala de urgencias, los galenos que lo valoraron reportaron que ya no contaba con signos vitales, la Policía acudió de inmediato y se entrevistó con los cuatro empleados que acompañaban a la víctima.
Tras lo acontecido, la Policía acordonó el área y se solicitó el apoyo del fiscal del Ministerio Público, poco tiempo después el cuerpo fue retirado del vehículo y llevado al anfiteatro para realizarle la autopsia que marca la ley.












