Ataques de perros a la alza

Ataques de perros a la alza

En los últimos días se han incrementado los ataques de perros a peatones en Tuxtla Gutiérrez. Ayer, un hombre fue mordido frente a una cantina. Días antes, un menor fue atacado cuando se dirigía a la escuela y otro hombre fue herido en la colonia Carlos Salinas de Gortari. Solo en dos casos, el dueño de la mascota se hizo cargo de los gastos médicos.

Rosalino Cervantes, de 42 años, fue la víctima más reciente. El transeúnte caminaba sobre la 3ª Oriente, entre 4ª y 5ª Sur de la colonia San José Terán, cuando del restaurante “Don Crudelo”, salió el perro endemoniado, que sin previo ladrido se fue directo a la pierna del peatón.

La mascota del restaurantero mordió el tobillo del hombre desconcertado, y huyó hacia la cantina para evitar que el agredido tomara represalias.

El dueño del bar, Eligio Maza Zúñiga, se limitó a decir que pagaría la curación.

Vecinos comentaron que esto no es nuevo. El perro mordelón ya está habituado a morder a quien pase por allí.

Días antes, Ángel Eduardo Santiago Díaz, de 13 años, caminaba sobre el bulevar 28 de Agosto, en el fraccionamiento Fovissste II Jardín Corona.

Vestido con el uniforme escolar (pantalón gris y playera celeste) se dirigía a la Escuela Secundaria número 61.

De repente, al parecer, de la casa marcada con el número 3112, en el referido bulevar, salió un perro que atacó al menor. Le mordió la pantorrilla derecha.

Luego de su agresión, el perro retornó a la vivienda de su amo. El niño pidió ayuda.

Y tras el reporte al 066, la ambulancia PCA-02 de Protección Civil Municipal acudió al mando del paramédico Victor Liho.

Vecinos, peatones y alumnos coincidieron al decir que este perro viene haciendo de las suyas desde hace tiempo, con la complacencia y complicidad de sus amos. “Ya ha mordido a varios de la escuela española y la 61”, indicaron.

Por otra parte, Alfonso Aguilar Sánchez, de 42 años, caminaba sobre la calle Álvaro Obregón de la colonia Carlos Salinas de Gortari.

Un perro de raza Pit Bull salió, presuntamente de la casa de Yanet Cabrera, ubicada entre la “rampa” de la Patria Nueva y la colonia Carlos Salinas de Gortari. Y atacó al desconcertado peatón.

Esta vez, la mujer se hizo cargo de los gastos de curación.

En todos los casos los perros salieron de la casa o local, mordieron a los peatones y retornaron. Eso implica un descuido de los dueños.

Y también hay negligencia de parte de los amos, pues las denuncias ciudadanas corroboran que los ataques han sido reincidentes y hasta ahora los dueños de los canes no hacen nada.