“Respétame”, dice el letrero, cual acróstico formado por jóvenes voluntarios. En realidad no exigen respeto para ellos, sino para el paso peatonal recién pintado. Pero parece que muchos automovilistas no lo perciben o les falta cultura vial. Por ello, Tránsito ya aplica las primeras multas en la capital chiapaneca.












