En su prisa por ir a su mandado, el hombre dejó la palanca de velocidades en neutral. La unidad se fue hacia abajo, lentamente. Impactó a un auto estacionado. Tras esperar en vano al culpable, la agraviada tomó una decisión, y no fue lo que la mayoría hubiera tomado.
Los peatones observaron asustados cómo la combi marca Volkswagen tipo Panel, color blanco, placas de circulación DRT-8302, avanzaba lenta, pero permanentemente hacia abajo, en diagonal.
El conductor la dejó estacionada de oriente a poniente sobre la 9ª Norte, entre la 1ª y 2ª Poniente, en el barrio Niño de Atocha de Tuxtla Gutiérrez.
Pero al parecer, en su prisa por llegar a tiempo a un evento en el estadio Flor del Sospó, el automovilista no metió primera, tampoco puso el freno de mano de su unidad. Y se fue confiado.
Minutos después, sobre la misma 9ª Norte, de poniente a oriente, se estacionó el automóvil marca Chevrolet tipo Aveo, color negro, placas DSC-5391.
Una mujer y su hija descendieron para comprar un pollo asado.
Cuando las despachaban, oyeron el golpe de láminas. Al voltear se percataron de que su ato había sido golpeado. La combi estaba atravesada, sin conductor. Las mujeres estaban desconcertadas.
Esperaron durante minutos a que apareciera el dueño del auto desenfrenado.
Se hizo el anuncio con el aparato de sonido en el evento del estadio y el culpable no apareció.
La agraviada tenía prisa. Podía llamar al 911 para pedir la presencia de Tránsito y que éste se llevara el auto del culpable al corralón. Pero mejor llamó a su ajustador.
Tras acordar el pago del deducible, la mujer retiró su coche. La combi quedó atravesada, detenida contra la guarnición.












