Beatriz Hernández Jiménez, de 46 años, fue localizada sin vida en su recámara.
Según la Policía, fue golpeada, apuñalada y estrangulada.
Su esposo Jorge Luis Pereyra López, de 34 años, fue presentado ante el fiscal como sospechoso de este crimen cuyo móvil podría ser problemas maritales.
Este hecho ocurrió en la casa ubicada en calle Pijijiapan lote 7 de la colonia UNE en la ciudad de Reforma, colindante con el estado de Tabasco.
Las investigaciones indican que Jorge Luis Pereyra López se encontraba ingiriendo bebidas embriagantes, afuera de su domicilio, acompañado de su mujer.
Minutos después -según reveló Hugo Alberto Hidalgo Hernández, de 22 años-, fue a su casa y le dijo que su mujer no quería abrirle la puerta.
Cuando ambos llegaron a la vivienda, la puerta estaba abierta y en la recámara de la pareja, sobre la cama yacía muerta Beatriz, apuñalada y la lengua morada.
El testigo afirmó que movió el cuerpo y que encontró un cuchillo manchado de sangre sobre la estufa.
El esposo de la hoy occisa, aún ebrio, justificó que ladrones apuñalaron a su mujer.
Hugo Alberto llamó por teléfono a su primo Sergio Daniel Hernández González, de 16 años, quien llegó al lugar acompañado de su papá Gaudencio Hernández Jiménez, de 42 años, hermano de la occisa, quienes intuyeron que Jorge Luis Pereyra era el responsable del homicidio, por lo que lo golpearon y retuvieron para entregarlo a la Policía.
Después se presentó el Ministerio Público para dar fe del cadáver y ordenar su traslado el Servicio Médico Forense.











