Tiene 16 años. Es apenas una niña. A su edad no puede entender la vida, mucho menos la muerte. Sin embargo, huyó de aquella y buscó a ésta. Eligió la hora de más sueño, cuando nadie pudiera intervenir para frustrar su intento; pero la luz de la esperanza se encendió en medio de la oscuridad literal y emocional. La menor fue rescatada con vida.












