Caen dos de la banda “Del Contador”

Caen dos de la banda “Del Contador”

El tiempo no es problema para ellos. Saben esperar y eligen la hora “pico”, en el Centro de la ciudad capital. Con calma, sigilo, habilidad, roban a peatones, de preferencia mujeres. No utilizan armas ni violencia. Son los que integran la banda “Del Contador”. Ayer cayeron dos de ellos pero no hubo denuncia formal. Regresarán a la calle.

“Reloj detén tu camino”, se oye en un negocio sobre la 2ª Sur y 6ª Poniente de Tuxtla Gutiérrez. Son los Pasteles Verdes que cantan.

El reloj de la catedral San Marcos anuncia que son las 14:00 horas. Hora “pico”. Hora del tráfico, el estrés, la ansiedad. Hora de las carreras. Algunos salen del trabajo, otros de la escuela. Muchos van a casa para comer algo.

Es también la hora de actuar para los que integran la banda “Del Contador”. Dispersos en tres puntos, acechan a la víctima. Eligen a una mujer que lleva un bolso colgado en el hombro derecho.

Un policía pie a tierra los observa. Y espera atraparlos en flagrancia. El hombre, con manos de seda abre el bolso, pero cuando mete la mano la mujer se da cuenta y grita.

El hombre huye y los dos compinches corren hacia lados opuestos. El policía pide apoyo vía radio y moto patrulleros acuden veloces.

Recorren la Avenida Central desde la 9ª Poniente a la Calle Central. Y es en la 6ª Poniente y 3ª Sur donde atrapan a dos presuntos facinerosos.

Los suben a la patrulla PC-115. Les toman fotos. Los detenidos esconden el rostro. Niegan el ilícito. En ese momento Los Pasteles Verdes cantan “Hipocresía”.

La dama agraviada no presenta denuncia formal. Y como ella, dicen los policías, decenas de mujeres han sido agraviadas por la banda, pero nadie ha presentado querella ante la PGJE.

Así que una vez más, “El Contador” y su cómplice van a “La Popular”, solo por falta administrativa. En pocas horas estarán de vuelta en la calle.

Y seguirán aprovechando la hora “pico”, aliados del reloj. Y Quizás seguirá sonando la canción de Los Pasteles Verdes. Y seguirá el hurto sin violencia, al compás del reloj de Catedral. Y “El Contador” seguirá contando historias de ilícitos. Ayer no concluyó una. Pero ya son varias. Los protagonistas se quedan con su pena unitaria. Si la sumarán serían muchas. Si denunciarán el “reloj” dejaría de marcar el tiempo de robos a peatones. Pero no lo hacen y así le dan cuerda a los facinerosos.