Reía y lloraba al mismo tiempo, por los sentimientos encontrados. Dejó fluir su dolor y asombro. No puede creer que mientras un caballero le cedió el paso, otro inhumano, descortés y despiadado la atropelló.
María José, de 15 años, se tocaba la pantorrilla derecha. Es donde recibió el golpe con la facia delantera de la camioneta marca Nissan tipo Estaquita, color blanco, placas CW-19781.
Dicha unidad circulaba de norte a sur sobre la 8ª Oriente de Tuxtla Gutiérrez. El automovilista cruzó la avenida Central y dio vuelta a la izquierda, para enfilar al oriente de la ciudad capital.
Y en su prisa arrolló a la menor María José, quien cruzaba de sur a norte la vía primaria de la capital chiapaneca.
La adolescente cruzó confiada, porque la única unidad que circulaba de oriente a poniente, una motocicleta, se detuvo. El joven motociclista, decidió detenerse para darle el paso a la menor.
Pero nunca imaginó que su acto de cortesía le acarreara dolor a la menor.
Y al verla caída, atropellada, el motociclista corrió para auxiliarla. El culpable se detuvo, muy a su pesar. Y esperó la aplicación de la justicia.
Al lugar arribó la patrulla PCC-32 de Tránsito Municipal, que si bien deslindó responsabilidades no cambió en nada la situación.
La jovencita siguió adolorida. El motociclista siguió siendo cortés, empático. El cafre mantuvo su actitud fría, inhumana y despiadada.
Paramédicos de la Cruz Roja valoraron a la menor y la trasladaron a un nosocomio particular.












