Calles y avenidas con dueños

Calles y avenidas con dueños

La ley es violada flagrantemente cada día en Tuxtla. Nadie castiga a quienes se sienten dueños de la calle. Mecánicos, hojalateros y pintores trabajan en la vía pública. Amén del daño visual y del estorbo a quienes deben estacionarse, son un serio peligro de salud. Es tarea de Tránsito Municipal sancionarlos.

-Pásame la 3/16, una matraca y una 6/8.

Es el maestro mecánico quien ordena a su chalán. Está arreglando un camión de fletes y mudanzas, un taxi y un auto particular.

Su taller mecánico Juanito, está en una esquina, en avenida Francisco I. Madero y calle Santa María, en la colonia Bienestar Social.

Pero es muy pequeño. Apenas mide 5 por 8 metros cuando mucho. El espacio es insuficiente. Y por eso se atreve a ocupar la calle como una “extensión” de su negocio.

“Todos lo hacen impunemente”, tal vez razonaría.

Cerca de allí, en la avenida 5 de Mayo, entre las calles Morelos y Carranza de la misma colonia, se suscita una escena similar.

Ahí es un hojalatero y pintor quien hace de las suyas. Su taller es un reducido espacio, dentro de su casa. Y de igual forma utiliza la calle como su negocio.

Martín, un feligrés que se congrega en la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, ubicada frente a dicho taller, sufre cada vez que acude.

Mientras oye el sermón se siente santificado, elevado a la atmósfera celestial, pero al salir y ver que su auto estacionado está impregnado de la pintura que aplica el pintor vecino, se molesta. Y sufre porque su conciencia lo reprende.

“El olor a solvente es penetrante y molesta. Duele la cabeza”, coinciden feligreses y residentes. Además de que el pintor les roba el espacio que necesitan para sus autos al ir al culto.

Esta historia se replica en decenas de talleres solo en la colonia Bienestar Social (1 de Mayo y Pensil, 12 de Octubre y Benito Juárez) por mencionar algunos.

La pregunta de muchos es: “¿Por qué nadie los sanciona?”.

Entrevistado un agente de Tránsito Municipal, que pidió el anonimato para no ser castigado, indicó que en su vida ha aplicado una multa por este concepto. “Y difícilmente otro compañero lo ha hecho”.

El Reglamento de Tránsito Municipal vigente en Tuxtla Gutiérrez, indica en su Artículo 73 fracción III, que: “Los talleres o negocios que se dediquen a la venta o reparación de vehículos, vulcanizadoras, instalación de accesorios o lavados de autos, bajo ninguna circunstancia pueden utilizar la vía pública para ese objeto”.

El reglamento concluye sentenciando que, “de lo contrario los agentes de Tránsito aplicarán la boleta de infracción correspondiente”. Letra muerta. Nadie castiga. Todos violan.

Y la impunidad los vuelve temerarios. Y el mal se contagia… La ley es violada flagrantemente cada día en Tuxtla.