CFE: un día después, la vida no se detiene

CFE: un día después, la vida no se detiene

El miércoles la inseguridad otra vez sacudió a Tuxtla Gutiérrez. Un sujeto llegó a una de las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ubicada a la altura de El Magueyito, 4.ª Norte y 12.ª Poniente.

Abrió fuego directo contra tres personas, aunque los primeros informes indican que el objetivo era una.

Los hechos

Al ingresar, el autor material —con pistola en mano y rumbo a su objetivo— se encontró a la policía auxiliar de servicios estratégicos, adscrita a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Lilia “N”, quien en el cumplimento del deber trató de detenerlo, sin embargo, recibió un disparo en la cabeza y murió al instante.

La otra víctima fue un joven de nombre José Alberto “N”, trabajador de la CFE, quien al ver lo ocurrido corrió a avisarle a su jefe sobre lo que sucedía afuera, pero no contaba con que el asesino iba tras de él y le dio también un plomazo a la cabeza.

Aunque el proyectil le causó de momento muerte cerebral, a las horas siguientes perdió la vida en el hospital.

El objetivo era Emmanuel “N”, quien tampoco pudo escapar a su destino: en la misma oficina le disparó a la cabeza. La consigna era clara: tiros certeros.

No hubo dinero de por medio

Las muertes sucedieron al filo del mediodía. Al momento se informó que habían intentado asaltar el lugar, pero “en estas instalaciones la CFE no trata con dinero, solo se hacen contratos foráneos; el objetivo era personal”, informó la nueva policía auxiliar que ahora custodia el sitio con mucho recelo.

El jueves por la mañana, un día después del suceso, todo volvió a la normalidad. Las cintas de precaución con las cuales la policía acordonó el sitio del crimen ya estaban rotas. Los accesos a las calles, libres.

La muerte había estado presente un día antes, pero ahora la vida volvía a circular, y no faltó que más de algún curioso intentara ver desde afuera.

Flores para Lilia

En el lugar donde estaba el cuerpo de Lilia hay un ramo de flores y una veladora; mientras tanto, los peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) entran y salen para recabar los informes.

En la casa de Lilia, de José Alberto y de Emmanuel, el tiempo se ha detenido. En vísperas de Día de Muertos la tragedia se asomó y los planes cambiaron para toda la familia. La alegría se convirtió en tristeza.