Tres pasajeros lesionados fueron atendidos por paramédicos de Protección Civil del estado, la mañana de ayer. La unidad de transporte descendía por la carretera Tuxtla-Emiliano Zapata, cuando se le zafó una llanta trasera, chocó en un cerro y volcó antes de irse al precipicio. La razón se ofuscó por el temor. Los pasajeros estuvieron a punto de abrir la puerta y saltar, al enterarse que el colectivo se había quedado sin una llanta y que avanzaba, sin freno, hacia el precipicio. Providencialmente la puerta no se abrió y así se evitó una tragedia mayor. Es que el colectivo tipo Urvan, con placas 385488-B y económico 6111804, salió de Vicente Guerrero ayer temprano, pasó por Emiliano Zapata y Las Pilas. Y cuando llegó al kilómetro 14, muy cerca de la Facultad de Veterinaria, la llanta trasera del lado derecho se zafó. El metal se arrastró sobre el asfalto sacando chispas. El accidente El chofer quiso frenar con motor y con las balatas, pero su esfuerzo fue en vano. Tuvo cinco segundos y un tramo de 30 metros en línea recta para pensar. Después de ese tramo iniciaban las curvas cerradas y el precipicio. Así que el chofer decidió chocar contra el cerro para detener la unidad. Pero por la velocidad y el golpe, el colectivo volcó sobre su lado izquierdo.
Los pasajeros, en su mayoría mujeres, iban de pie, pues intentaban abrir la puerta para saltar. Todas cayeron sobre la menor Jessica Isabel Morales, de 13 años. Además se lesionaron Delfina Hernández Popomeyá, de 55 años y Magali José Vázquez, de 29 años, todas de Vicente Guerrero. Al lugar acudió la patrulla PCC-32 de Tránsito Municipal. El perito activó su alarma y solicitó una ambulancia. Arribó en pocos minutos la unidad GR-01 de Protección Civil del estado, al mando del paramédico Juan Jesús Hernández Gómez. Antes, otros pasajeros se fueron por su propia cuenta en autos particulares u otros colectivos, hacia sus hogares, informaron testigos.












