El oficial sonríe. No es que celebre el accidente suscitado en la capital chiapaneca. Es que no puede creer que la falta de precaución y la prisa sea tanta que los automovilistas no respeten ni siquiera el retén. El choque ocurrió frente al policía de Tránsito Municipal. “Me lo pusieron de pechito”, dice el agente y procede a llenar la boleta de infracción. Luego pidió una grúa.
La mujer se lleva la mano a la cabeza. Sabe que tuvo la culpa. La razón le decía que esperara el paso del auto. El Reglamento lo estipula. El sentido común lo corrobora. La pasión, en cambio, le indicó “pásale”.
Y cedió a la pasión. ¿Por qué no? Todos lo hacen. Su camioneta tiene un potente motor, cuenta con seguro de cobertura amplia, se le había hecho tarde. “El fin justifica los medios”.
Y la camioneta marca Chevrolet tipo Captiva, color blanco, placas de circulación DRU-1031 de Chiapas, que iba de poniente a oriente sobre la 9ª Sur de Tuxtla Gutiérrez, cambió el sentido.
La mujer dio vuelta en el retorno frente a la entrada de la 3ª Sección del fraccionamiento La Salle.
A unos metros, hacia el oriente, estaba el retén policiaco, en el carril de oriente a poniente sobre la vía referida.
Luego de ser revisado, salió el automóvil marca Volkswagen tipo Jetta, color arena, placas de circulación DRW-3419 de Chiapas.
La parte frontal de la camioneta dio contra el costado izquierdo del coche.
El oficial de Tránsito Municipal caminó hacia el sitio del percance. La culpable se llevó la mano a la cabeza. El agente de vialidad sonrió. No es que celebrara el accidente. Es que miraba escéptico la escena. La prisa y falta de precaución, los factores que lo desencadenaron.












