Un colectivo que al parecer se quedó sin frenos cuando bajaba de la colonia La Reliquia, en Tuxtla Gutiérrez, se impactó contra un poste de telefonía. Lo derribó. Unos 12 pasajeros se lesionaron a causa del fuerte impacto. El chofer quedó detenido. Negligencia, por donde se le busque. Juan Felipe Velasco Concha hizo honor a su apellido materno. Así (concha) se hizo para justificar el accidente en que lesionó a una docena de usuarios. “Se me fue el freno”, argumentó. Y probablemente sea cierto. Pero seguramente no revisó su unidad antes de iniciar la jornada laboral. La unidad tipo Urvan, con número económico 7512 y placas 384278-B, descendía de la colonia La Reliquia. De sur a norte sobre el bulevar Salomón González Blanco. Al llegar a la colonia Belisario Domínguez, Juan notó que no tenía frenos y antes de que la unidad avanzara más hacia valle, decidió impactarse contra el poste de madera. En la esquina. Dentro de la unidad resultaron lesionados los pasajeros Carmela Díaz Gómez, José Juan Jiménez Ramírez (40 años), Alberto de Jesús Naranjo Merlín (27), María Trinidad Morales (39), su hijo de dos años de edad, Lizbeth Hidalgo Marín (48), Rodrigo Jovany Torrigos Hidalgo (12), Marisol Zapoteco Hernández (42), José Eduardo Sánchez (16) y Ari Jaziel Velázquez López (23). Peritos de Tránsito Municipal arribaron en la patrulla PCC-41 para deslindar responsabilidades, solicitar ambulancias y detener al chofer “inocente”. Dos unidades de Protección Civil Municipal y una de la Cruz Roja se llevaron a los heridos a un sanatorio particular. Los que ya no cupieron en las unidades de emergencia, se fueron por su propio medio. Otro colectivo sin frenos Otro colectivo se quedó sin frenos, se impactó contra la pared de un edificio que alberga a conocido banco en la 15 Poniente y 1ª Sur de Tuxtla Gutiérrez. Una puerta del inmueble fue destrozada. No hubo lesionados. Otra vez la negligencia del conductor tuvo mucho que ver. José Emilio Acosta, chofer del colectivo tipo Urvan, con número económico 7606 y placas 387696-B, se parece a Juan Felipe Velasco, su colega que trabaja con el colectivo 7512. Ambas unidades chocaron por quedarse sin frenos. Los dos conductores incurrieron en negligencia al no revisar sus unidades antes de subir a los pasajeros. José Emilio se desplazaba de oriente a poniente sobre la 1ª Sur de la capital chiapaneca. Al doblar hacia el norte, en la 15 Poniente, de la colonia Xamaipak, vio la hilera de autos detenidos por el semáforo en rojo. Y quiso frenar. Pero su pie derecho se fue al fondo del pedal y su unidad no se detuvo. Su reflejo, en fracción de segundos, le indicó que en vez de chocar por alcance y provocar una carambola, mejor se subiera a la acera. Y así lo hizo. El colectivo se estrelló contra la pared del edificio que alberga al banco. Destrozó la puerta. El vigilante privado saltó dentro del inmueble y corrió hacia afuera para evitar que el culpable huyera. Por fortuna ninguno de los pasajeros resultó lesionado. El perito de Tránsito Municipal, así como el de la Procuraduría General de Justicia del Estado, acudieron para tomar conocimiento del accidente y detuvieron al culpable. En efecto, tal y como el colectivero lo dijo, en la manguera que conduce el líquido de freno había una fuga. Al parecer el golpe con un tope, donde pegó el conducto de hule, produjo la rotura. El colectivo fue remolcado al corralón para garantizar el pago de los daños, aunque el ajustador de la aseguradora del responsable acudió para hacerse cargo de todo.












