“Tenía que ser colectivero”, dijo uno. “Tenía que ser mujer”, dijo otro. Efectivamente habían participado un colectivero y una dama en la colisión, pero no había porque estigmatizar ni señalar. Fue un accidente. La culpa fue del chofer que no guardó su distancia. Chocó por alcance.
La camioneta marca Nissan tipo X-Trail, color rojo, placas de circulación DSP-9617 de Chiapas, circulaba de oriente a poniente sobre el bulevar Artículo 123. Conducía una mujer.
Sobre la misma vía y en el mismo sentido, atrás de la camioneta referida, transitaba el colectivo tipo Urvan, con número económico 4616, placas de circulación 386033-B.
Procedente de la colonia Paso Limón y Patria Nueva, el transporte público se dirigía al Centro de la capital chiapaneca.
Al llegar a la altura del Parque del Oriente, frente al Cobach plantel 13, la dama frenó. Hay un tope. El colectivero, que no guardaba su distancia, impactó a la camioneta por alcance.












