La noche del viernes, alrededor de las 21:15 horas, un grupo de profesores y padre de familia fueron despojados en un violento asalto por la cantidad de 500 mil pesos en efectivo por sujetos armados en el tramo Arriaga-Tonalá.
Alrededor de las siete de la mañana, un grupo de 13 profesores, un padre de familia y el chofer salieron de la ciudad de Tonalá con destino a la capital del estado abordo de un Toyota tipo Hice, con placas de circulación DSY5584, que contrataron para ir en grupo y economizar los gastos.
El objetivo era llegar a cobrar el dinero del Programa Escuela Tiempo Completo (PETC), que está enfocado para la alimentación de los alumnos, en dicho programa salieron beneficiados las escuelas de Río Bravo, La Esperanza, La Providencia, Río Flor, Raymundo Flores, Villahermosa, El Verano, El Roble, PDCH, Santa Rosa 2, Castillo Tielemans, Altamira y Buenavista, correspondiente a las zonas 063 y 133 de esta cabecera.
Toda la ruta transcurría sin novedad y la felicidad se veía en todos abordó del transporte, los cuales ya estaban a minutos de llegar a su ciudad de origen “expresaron los profesores”, pero esa felicidad se convirtió en una terrible e imborrable experiencia, cuando se les atravesara un auto compacto, a la altura de la carretera Arriaga-Tonalá, para ser exacto en el retorno conocido como “El Caballito”.
Del vehículo descendieron cuatro individuos, todos con arma de fuego, vestidos de negro, los cuales cortaron cartucho, apuntando directamente a los tripulantes y como es su estilo con palabras altisonante y golpes, abordaron el transporte y los llevaron con rumbo hacia el camino que conduce hacia la zona arqueológica de la “iglesia vieja”.
Fue ahí donde bajaron a todos, los arrodillaron a orilla del camino y apuntándoles con la arma directamente a la cabeza, les exigían que entregarán el dinero y todas sus pertenencias. Fue en ese momento que no les quedó más que obedecer las órdenes de los amantes de lo ajeno.
Posteriormente al lugar llegó el auto compacto que anteriormente se les atravesó, los delincuentes subieron al sedán y emprendieron la huida con rumbo desconocido, como pudieron los profesores del miedo huyeron hacia el monte donde algunos pudieron esconder su celular realizaron la llamada al 911, solicitando el apoyo de los equipos de emergencia, ya que dos profesoras presentaban crisis nerviosa aguda, una de ellas la trasladaron al hospital Juan C. Corso de la ciudad.
En el lugar permanecieron las víctimas y posteriormente fueron trasladados por policías municipales, Protección Ciudadana, Tránsito del Estado y los escoltaron a la Fiscalía General del Estado (FGE) para que rindieran su declaración de los hechos.












