Oficiales de la Guardia Nacional de Seguridad en Carreteras, Estación Comitán, confiscaron una pipa doble remolque que transportaba 63 mil litros de combustible que procedía del estado de Puebla y cuyo hidrocarburo estaba siendo descargado en una pensión en el tramo carretero federal Comitán-La Trinitaria.
Fue alrededor de las 09:30 horas que mediante una llamada anónima al 911 se reportó que personas a bordo de camiones con tambos de 200 litros descargaban hidrocarburo de una pipa, dentro de una pensión, a la altura del kilómetro 176 de la carretera federal.
Por lo que se movilizaron varias patrullas de la GN para atender el reporte, encontrando los oficiales en el lugar a un tractocamión Kenworth, color rojo, con placas 59-AN-12 de transporte de carga federal, con doble remolque tipo pipa, con capacidad cada una de 31 mil 500 litros, que transportaba diesel.
Los elementos confiscaron el tráiler y los dos remolques, para trasladarlos al corralón y consignarlos ante un agente del Ministerio Público federal de la Fiscalía General de la República, subdelegación Comitán.
Nos obstante, cuando trabajadores del servicio de grúas se trasladaban al corralón, integrantes de una organización social los rodearon y llegaron para tratar de rescatar la pesada unidad y el hidrocarburo, pero no lograron hacerlo.
Toda vez que el tráiler presentaba un reporte de robo, aunado a que aparentemente estuvo involucrado en los delitos de secuestro, homicidio y transporte de huachicol en el centro del país, por lo que ya estaba fichado.
El chofer fue detenido, y al igual que la pesada unidad y los remolques, fue consignado ante un agente del Ministerio Público de la Federación, para que esta autoridad determine su situación jurídica.
El hidrocarburo de uno de los contenedores ya había sido descargado por personas que se dedican a la venta de combustible en ánforas, de manera ilegal, en la ciudad y municipios de la región, por lo que solamente se decomisó 31 mil 500 litros de diesel.
Aumentan puestos de venta de combustible ilegal
En Comitán y en municipios de la región han incrementado los puestos de ventas irregulares de combustible ilegal, procedentes de Guatemala y del centro del país (Puebla, Nuevo León), y que se venden en calles, avenidas principales y libramientos, incluso detrás de las oficinas de la FGR de esa ciudad.
En donde los propios vendedores han afirmado que pagan una cuota de mil a dos mil pesos mensuales, por supuesto a las autoridades de la Policía Federal Ministerial, para permitir la venta y evitar los operativos.












