Correr y subir, verbos activos en accidente

La camioneta de la empresa cervecera, accidentada. Avisaín Alegría / CP
La camioneta de la empresa cervecera, accidentada. Avisaín Alegría / CP

“Le voy a echar la mano. El pobre es diabético como yo. Ya bastante tuvo con el accidente. Va pagar un chorro”, dice el oficial. Y ordena al chofer de la grúa: “¡Súbelo!”.

El verbo subir fue el más activo en el percance vehicular suscitado. La jovencita le subió al volumen de su auto estéreo. Estaba sonando en la radio la canción de Jesse y Joy “corre”.

La promueven de cara a la presentación del dueto en Tuxtla Gutiérrez este próximo 20 de mayo. “Así que corre, corre, corre corazón, de los dos tú siempre fuiste el más veloz”, se oía.

Y vaya que le obedecían. Todos corrían. Pisaban el acelerador a fondo. El ritmo de vida es vertiginoso. Medio se duerme, medio se come, medio se trabaja, medio se estudia… medio se ama, medio se vive.

En el crucero de Libramiento Sur y Bulevar Andrés Serra Rojas, estaba la lona publicitaria del dueto famoso. La camioneta, propiedad de conocida cervecera, avanzaba de oriente a poniente. Y el conductor, como el resto, también corría, aunque no escuchaba la canción.

Y al llegar a la altura de conocido auto hotel, frente a la colona Colonial, al chofer cervecero se le subió el nivel de azúcar en la sangre. Eso dijo al oficial de Tránsito, y éste le creyó.

El conductor perdió el control de la unidad y esta subió al camellón central, chocando contra uno de los triángulos en forma de “V”. Lo destrozó y retornó a la vía.

Alguien tomó foto, hizo un video y lo subió a la red. Al oficial se le subió el coraje al rostro. “No lo subas, es que pobrecito, se le subió el azúcar, es diabético. Yo lo entiendo porque también soy diabético”.

La grúa llegó. Y el oficial ordenó. “Súbelo”, refiriéndose al auto accidentado. Como colofón del percance, la canción de Jesse y Joy concluyó. “Lo has hecho ya, que la verdad, ya me da igual”. Todos lo habían hecho ya. El daño estaba consumado. Todos corrieron, fueron devorados por la ansiedad, el afán y el estrés.