El empresario observa el campamento de maestros paristas, lanza un suspiro al viento, se rasca la cabeza y exclama: “Ya no aguantamos más”. El quejoso se refiere a la quiebra de muchos y a la ruina inminente de los sobrevivientes, por el plantón. Pero también al caldo de inseguridad que, sin querer, los de la CNTE favorecen. “Aquí se refugian los delincuentes, porque la policía no puede entrar”, asegura.
El comerciante es entrevistado sobre la calle Central y 2ª Sur de Tuxtla Gutiérrez. A escasos metros está el campamento de la CNTE.
El denunciante expresa lo que todos ya sabemos: Muchos negocios ya quebraron y otros están a punto de hacerlo.
Pero ahora el tema es algo diferente. El empresario recuerda lo que su líder empresarial dijo. Y remite a la entrevista.
A casi 120 días del plantón magisterial que encabeza la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, el presidente de la Unión de Comerciantes Locatarios y Vecinos del Centro de Tuxtla Gutiérrez, Sergio Peña Klayen, dijo que uno de los fenómenos que se ha incrementado es la inseguridad.
“Aunque yo no tengo este problema directamente”, dijo, los profesores colocan un gran número de lonas, cartones y demás casas de campañas instaladas, lo que permite que los delincuentes puedan esconderse fácilmente.
“Se han incrustado grupos delincuenciales al campamento de ellos, que no pertenecen a la CNTE, vienen al centro, delinquen, inmediatamente corren a dónde están los maestros, hacia lo que es el plantón, entonces la policía, pues ya no puede entrar, porque los docentes sienten que es represión, cuando en realidad van persiguiendo delincuentes. Hemos visto como el índice de criminalidad aquí en el centro ha aumentado”.
Y tiene razón. Los vándalos ya se dieron cuenta de este factor a su favor, y cada vez es más frecuente el robo a peatones y comercios en el Centro de la capital chiapaneca.
Los policías confirman este fenómeno. “Sí, no se puede perseguir a los ladrones entre el campamento. Primero porque las patrullas y moto patrullas no entran. Pero también porque a pie los maestros no dejan que entremos, si nos ven cerca nos linchan, Así que guardamos la distancia”, expresó un elemento.
Por ello, Peña Klayen hizo un llamado a los dirigentes magisteriales para buscar la forma de que juntos con los afectados y las autoridades, no se permita a los ladrones cometer sus fechorías.
Mencionó que los comerciantes y vecinos del centro no están en contra de la protesta, pero sí de las afectaciones que la toma de la Plaza Central y las calles que se concentran en el primer cuadro de la ciudad están causando.
De acuerdo con el representante de este sector, el plantón en el Parque Central y cierres de calles y avenidas aledañas ha provocado el cierre total y parcial de por lo menos 175 locales. Esto se debe, dijo, al tráfico vehicular, la falta de lugares para estacionarse y la inseguridad.












