Demente golpea con tubo a peatón

Demente golpea con tubo a peatón

El golpe lo aturdió. Le pegaron con tubo, literalmente. De ahora en adelante le aterrorizará cuando alguien lo mande por “un tubo”. Para colmo del lesionado, el culpable no fue detenido, porque presuntamente está demente.

En sus 57 años de vida, le han dolido muchas cosas. Algunas son de carácter emocional, otras, físicas. Pero nunca había experimentado lo que es ser golpeado con tubo. Y de forma sorpresiva.

Roberto Pérez Pérez, de 57 años, ha tenido que soportar que la gente hable de la unión entre sus padres, del mismo apellido paterno.

Ha tenido que soportar ofensas por su apariencia física, rechazos al buscar trabajo, desamores con sus parejas. Pero ni imaginaba que al caminar por la calle Malpaso y Calzada al Sumidero, experimentaría otro dolor intenso, y éste de tipo físico.

Es que mientras avanzaba por la colonia Cruz con Casitas, Tercera Sección, el quincuagenario fue golpeado en la cabeza. La sangre comenzó a brotar.

Al ver quien era el agresor, Roberto observó a un hombre con rasgos de indigencia que sostenía un tubo en la mano derecha. Y amenazaba con rematarlo.

Según los vecinos, el agresor es un enfermo mental y como tal no puede ser detenido por la policía. Así que Roberto fue apoyado, rodeándolo, llamaron al 911 y al lugar acudió la ambulancia PCAC-01 de Protección Civil Municipal.

El comandante de paramédicos, Víctor Liho, aplicó un vendaje que detuvo la hemorragia. Aunque le sugirieron a Roberto que la herida abierta ameritaba unas puntadas, no quiso ser trasladado a un nosocomio.

Aturdido por el golpe repentino, y dolido porque el agresor no sería castigado, Roberto siguió su camino. Así es la vida.