Ayer martes por la mañana, cuando el dueño de una farmacia, situada en la colonia Lázaro Cárdenas, intentó abrir sus puertas, supo que los amantes de lo ajeno habían entrado a robarle.
A las 9 horas, el doctor David Escobar García (34 años) llamó al 911 para reportar que la puerta de acceso de su farmacia “La Central” estaba violada, y al ingresar observó que ya no estaban dos computadoras portátiles que ahí tenía, también faltaba un glucómetro con un valor de 500 pesos, así como siete mil en efectivo.
El establecimiento marcado con el número 135 se ubica a orillas de la Carretera Internacional, donde se supone que por la noche o madrugada los delincuentes hicieron de las suyas, ya que por la parte de atrás de la casa los barrotes de una ventana los encontraron rotos, así como el cristal.
Al no haber nada más qué hacer, el galeno dijo que presentaría su denuncia por el delito de robo con violencia en contra de quien resulte responsable para que la instancia competente realice las investigaciones pertinentes para tratar de esclarecer este delito.
Aunque el afectado preguntó con los vecinos para saber si alguien había visto algún vehículo detenerse cerca del lugar, como sucede en estos casos, nadie sabía nada.












